exportaciones

Ante la posibilidad de una recesión económica en Estados Unidos, y dada la cercanía comercial con dicha nación, las afectaciones se extenderían hacia México con posibles bajas en las exportaciones y las remesas, rubros que han impulsado a la economía mexicana, coincidieron especialistas.

TE PUEDE INTERESAR:   Exportaciones agro de México alcanzan valor récord

Tras el endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos para tratar de combatir la elevada inflación, se estaría esperando una desaceleración en la demanda que podría provocar una recesión hacia el segundo y el tercer trimestre de 2023.

“La balanza de riesgos para el crecimiento en México también está sujeta a la baja; tenemos una relación bastante estrecha con Estado Unidos y una posible recesión obviamente repercutiría de manera negativa en el crecimiento de nuestro país”, acotó Montserrat Aldave, economista principal de Finamex.

En 2021 las exportaciones de México a Estados Unidos alcanzaron un máximo histórico de 384.7 mil millones dólares, según datos de la Oficina del Censo de ese país.

TE PUEDE INTERESAR:   Exportaciones de Pemex de crudo crecen 11% anual en abril

Además, las remesas enviadas por connacionales que residen en el extranjero –principalmente en Estados Unidos–, también alcanzó niveles históricos, pues ascendió a 51 mil 586 millones de dólares y fue equivalente al 4% del Producto Interno Bruto de México.

Marcos Daniel Arias Novelo, economista en Monex, apuntó que un menor dinamismo en la economía estadounidense podría tener un impacto importante en las exportaciones,“que han sido uno de los motores de crecimiento en los últimos 18 meses”, por lo que se esperaría que una moderación en el consumo en Estados Unidos, también se refleje en una moderación en la industria y, consecuentemente, en los niveles de exportaciones mexicanas.

“La parte fuerte de las exportaciones que tiene México con Estados Unidos es la parte industrial, entonces, una de las vías directas por las que nos impactaría una recesión económica es la producción industrial”, agregó la economista principal de Finamex, Montserrat Aldave.

Por el lado de las remesas, una recesión en Estados Unidos podría causar una baja en la captación de esos flujos, impactando en la fortaleza que han dado al consumo privado en México, lo que provocaría un debilitamiento en el componente más significativo del PIB por el lado de la demanda.

Una baja en las exportaciones y las remesas impactaría en el crecimiento del país, el cual se prevé débil de acuerdo a los pronósticos de instituciones nacionales e internacionales.

“El temor es que, si bien si tenemos problemas de inflación bastante fuerte, pero a la vez estamos teniendo el conflicto armado en Europa del Este y estamos teniendo algunos confinamientos en Asia que repercuten a nivel global en la actividad económica, y si a eso le sumamos que la política monetaria en Estados Unidos va a ser restrictiva, se aumenta más esa preocupación de una recesión”, explicó Arias Novelo.

Pese a las adversidades que se estarían presentado para los siguientes meses, el analista refirió que también se pueden resolver aspectos que disminuyan la posibilidad de una recesión en Estados Unidos, como la mejora en el conflicto armado en Europa del Este.

La economía mexicana, duramente golpeada por la pandemia, se desplomó 8.4% en 2020. En 2021 avanzó 5% y para este año analistas que mes a mes encuesta el banco central esperan una expansión de 1.8%.

 

 

LEG

Ver nota original