La política no solo crea soluciones que evitan conflictos o debates grupos ideológicos antagónicos, también ha creado un lenguaje propio que la repite y revindica.

Muchos se jactan de la jerga, las frases y lecturas que llaman “solo para iniciados”, porque requiere un conocimiento con raíces en la lógica, matemática, ciencias naturales y, por supuesto, en la Ley, para entender el juego en el que estamos todos inmiscuidos, aunque no todos tomemos decisiones.

Muchas de estas frases son usadas cotidianamente para justificar o defender posicionamientos, para dar un coscorrón al contrincante o para asentar una idea en el colectivo, generar debate y, finalmente, retener el tan ansiado poder.

Hemos escuchado muchas mañanas repetir al propio presidente Andrés Manuel López Obrador que “lo que no suena lógico, suena metálico”, dicho popular que usado en la política crea sospecha de corrupción, o como él mismo resalta: “mancha y tizna”.

Para hablar de la visita presidencial a los Estados Unidos, los opositores a la llamada Cuarta Transformación se han empeñado en emplear un dicho atribuido al loado ideólogo del Partido Revolucionario Institucional, Jesús Reyes Heroles.

Este creador de la doctrina que todavía rige el actuar de una innumerable cantidad de miembros de la clase gobernante afirmaba, entre otras cosas, que en política “la forma es fondo”.

Lo que esto significa es que las representaciones de las cosas son tan relevantes como la materia misma. Y muy probablemente bajo esa premisa es que el priísmo consiguió regresar al poder después de 12 años de panismo y con una figura tan de papel como lo fuera el presidente Enrique Peña Nieto.

En el tema de la visita a la Casa Blanca, los críticos más acérrimos del presidente morenista decidieron emplear como pólvora los temas del idioma, el lenguaje corporal, el código de vestimenta y dilucidar en el botón del saco, los calcetines y hasta los zapatos de la primera dama, como muestra del ansiado fracaso de la visita a la Casa Blanca.

Empeñados en fustigar todo lo que huele a Andrés Manuel López Obrador, quien estuvo junto a Joe Biden en el salón Oval, olvidan que la apariencia física o lo que ellos llaman “la forma”, no son más que críticas elitistas hacia una persona, bajo normas sociales clasistas, algo que no involucra el desempeño del presidente.

Los opositores a AMLO están tan influenciados por Reyes Heroles, al que todavía alaban y celebran cada 19 de marzo, que se olvidan el fondo, el análisis del mensaje y el tono de los mandatarios; los acuerdos, propuestas y los resultados de la visita en la agenda binacional.

Prefieren la humillación rápida y que sorprende a los bobos, en lugar de ocuparse del drama de los dreamers, la estrategia para que Centroamérica mejore su situación ante la emergencia migrante, el papel de los militares en las fronteras, la violencia que se vive por el tráfico de drogas en este lado de la frontera, derivado del consumo que exige el que vive en el otro lado.

Visto en perspectiva, si la forma es fondo, se les ve completamente perdidos rumbo al 2024.

 

@Olmosarcos_