Este verano en Alemania es menos caluroso que los anteriores, sin embargo la libertad después de dos años se respira en cada esquina; conciertos, eventos masivos, cine al aire libre, fiestas techno en las calles y hasta un Love Parade describen esta temporada que parece de ensueño. Perooo (sí claro que hay gran “pero”) este verano podría ser sólo un capitulo feliz, pues a su fin se vislumbra la verdadera crisis: la falta de gas en Alemania.

Y es que Rusia ha recortado de forma drástica la entrega de gas. Desde el 11 de julio, Nord Stream dejó de entregar gas debido a trabajos de mantenimiento, que durarían al menos dos semanas, pero la tensión entre ambos países, podría tener como consecuencia que la llave no se volviera a abrir.

Para las autoridades alemanas es muy claro que esto se trata de un “ataque económico” ante el apoyo del país germano con Ucrania, aunque Putin insiste en que no utilizaría este problema como presión política.

Esto significa que si el peor escenario llega, el invierno será frío y muchísimo más caro. Y es que las agencias inmobiliarias están aumentando la tarifa de calefacción a precios impagables. En Berlín se aumentará en 100 por ciento el costo para más de 30 mil departamentos.

De acuerdo con la asociación alemana de apartamentos, GdW, cada hogar deberá pagar hasta 3.800 euros más de energía para el próximo año. Monto que será impagable para la mayoría y que se sumaría a la inminente inflación que cruza el país.

El canciller alemán, Olaf Schloz, advierte un escenario oscuro. Confirmó que ningún Estado del mundo podría absorber esta avalancha de costos. Mientras que el ministro de Economía ha comenzado a alertar a los alemanes y a pedir que se ahorre la energía.

Un infierno más frío

El invierno es largo en Alemania y dura casi más de medio año, eso significa que cada casa tiene el derecho de tener una calefacción, pero sin gas esto será bastante complicado. Una de las acciones de Vonovia (el mayor grupo inmobiliario) es reducir el consumo en un ocho por ciento, eso sólo se logrará si se baja la calefacción por las noches a 17 grados.

Sin embargo, en otras regiones de Alemania, como en Sajonia, se ha informado a los inquilinos que el agua caliente sólo será suministrada en la mañana, al medio día y en la noche. Y a diferencia de Berlín, esto significaría que las rentas serían más bajas. Incluso la Asociación de Inquilinos e inmobiliarias han decidido que esa será su acción de combate.

Pero estas medidas independientes de Sajonia también significan una cosa: que las autoridades en Berlín han perdido el rumbo y la credibilidad. Algunos estados y regiones afirman que es una respuesta a la política rezagada en los últimos dos años.

Todo este problema derrumbaría el objetivo de Alemania de convertirse en un país con cero uso de carbón, pues sino se reabre el gas, se podrán usar más centrales eléctricas con este material para generar más electricidad. Y todos los trabajos por cuidar el medio ambiente se vendrían abajo.
Los políticos han sido claros al reafirmar que se avecina una severa crisis económica global, que comenzaría justo en esta parte de Europa. Así que por lo pronto, la gente sigue festejando, la mayoría sabiendo que este podría ser uno de los últimos veranos con estabilidad económica.

@dianaegomez