Puede ser un práctica recurrente en el ejercicio parlamentario posponer discusiones de dictámenes de iniciativas que debido a la complejidad coyuntural, merezcan un tiempo perentorio.

La búsqueda de consensos entre los grupos parlamentarios de diversos partidos obliga a los líderes parlamentarios robustecer procesos y diálogos para la expedición de leyes que un estado o país requieren por la realidad cambiante.

Sin embargo, en el caso del coordinador de grupo parlamentario de Morena en San Lázaro, Ignacio Mier, ha sido recurrente posponer discusiones para dotar de legitimidad a proyectos de dictamen de la diversas reformas de calado profundo.

En el caso de la reforma electoral, en comisiones obtuvo una mayoría mínima, lo que permitió convocar al pleno de la Cámara de Diputados, sin tener los votos necesarios para alcanzar la mayoría.

En una entrevista de banqueta, en San Lázaro, anticipó que las leyes secundarias serán votadas en abril de 2023, lo cual ratifica que como sus detractores han reiterado, carece de habilidad política y recursos retóricos para persuadir a los líderes de las bancadas en la Cámara baja.

No es la primera vez que sucede con Mier Velazco, porque la discusión y votación sobre la iniciativa de reforma eléctrica en abril de este año, que poseía un doble significado, también se perdió.

La iniciativa de reforma constitucional poseía un enorme simbolismo para el movimiento de la Cuarta Transformación por razones históricas y políticas.

El que se la haya encargado el presidente López Obrador obedecía a esa circunstancia, pero al mismo tiempo, detrás de la redacción de ese documento enviado al cesto de la basura en Cámara de Diputado, estaba la pluma de Manuel Bartlett Díaz, el creador de la figura del propio coordinador del grupo mayoritario en San Lázaro.

Es cada vez más evidente que Mier Velazco se ha convertido en un cero a la izquierda en la discusión legislativa con iniciativas y nuevas leyes que importan particularmente al inquilino de Palacio Nacional.

Sucedió en el pasado reciente y ocurre justo ahora, que se pretende modificar todo el entramado legal en torno a los procesos comiciales en el país, de los que nadie podría estar en desacuerdo.

Como lo ha previsto el diputado federal del Partido Acción Nacional, Humberto Aguilar Coronado, el proceso legislativo sobre la reforma que entre otros aspectos contempla la creación del Instituto Nacional de Elecciones y Consultas, está perdido.

Coincidió en que el oficialismo en este episodio de la vida política del país está destinado al fracaso por la falta de consensos y ese es el resultado del trabajo del poblano que cada vez se exhibe como el ineficaz mariscal de campo en el terreno de la legislatura.

Otra cosa será el debate, para el que ya están disponibles los pertrechos declarativos desde Palacio Nacional en una reedición de lo que se pudo ver en abril de 2022, cuando Mier Velazco perdió la enmienda que buscaba atajar la voracidad empresarial detrás del otorgamiento del servicio de energía eléctrica.

El pronóstico general será que la 4T volvería a perder la votación, pero ganaría el debate, pero para efectos de productividad y eficacia legislativa, el poblano volverá a ser exhibido.

 

@FerMaldonadoMX