William Ruto, presidente de Kenia, prometió tomar medidas contundentes contra movimientos religiosos “turbios”, después de que la Policía encontrara cadáveres de personas sospechosas de pertenecer a una secta que instaba a sus seguidores a ayunar para “conocer a Jesús”.

“Hemos encontrado 73 cuerpos en el bosque hasta esta noche” y la búsqueda de nuevos cuerpos “seguirá mañana”, indicó un policía implicado en la investigación. El anterior balance de muertos era de 58.

“Lo que vimos en (…) Sakhola es propio de terroristas”, declaró el mandatario en una ceremonia de entrega de diplomas a funcionarios de prisiones.

“Los terroristas utilizan la religión para promover sus atroces actos. Personas como Mackenzie utilizan la religión para hacer exactamente lo mismo”, continuó.

El 14 de abril, las autoridades encontraron los restos de cuatro adeptos de la Iglesia Internacional de la Buena Nueva (Good News International Church), dirigida por Makenzie Nthenge.

Ese día, otras 11 personas fueron rescatadas y hospitalizadas. Pero los macabros hallazgos siguieron en ese bosque, situado cerca de la ciudad costera de Malindi.

De más de 300 hectáreas, el lugar está acordonado y declarado “escena de crimen”, afirmó el ministro del Interior, Kithure Kindiki, en Twitter.

Los hallazgos generan interrogantes sobre la actitud de las autoridades, que conocían las actividades del pastor desde 2017.

Nthenge fue detenido porque convencía a muchos niños a no ir a la escuela bajo el argumento de que la educación no estaba reconocida en la Biblia. En esa época, fue acusado de “radicalización” y de dirigir una escuela no registrada.

El pastor volvió a ser detenido el mes pasado después de que dos niños murieran de hambre. Pero pagó una fianza de alrededor de 740 dólares y fue liberado. Nthenge se entregó a la Policía y lleva detenido desde el 15 de abril. Comparecerá ante un juez el 2 de mayo.

CON INFORMACIÓN DE AFP