La Liga de Fútbol Americano Profesional (LFA) se prepara para la temporada 9, pero algunos de sus futuros jugadores llegan con antecedentes polémicos. Osvaldo Canchola y Uriel Silva, ambos involucrados en escándalos de violencia, podrían tener una oportunidad de llegar al profesionalismo.
Canchola, quien fue vetado de por vida de la Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano (ONEFA) en octubre de 2023, busca redimirse. Fue sancionado tras causar intencionalmente una lesión grave al jugador Diogo Zanchet de los Borregos Monterrey. A pesar de su historial, la LFA lo considera un posible caso de redención.
Por otro lado, Uriel Silva, linebacker de Burros Blancos del Instituto Politécnico Nacional (IPN), también está involucrado en un incidente reciente. Tras un partido en el Estadio Olímpico Universitario, Silva fue acusado de agredir a una pareja. Esto llevó al IPN a deslindarse de su relación con el jugador, quien había sido capitán durante dos años consecutivos en la Onefa.
El Comisionado de la LFA, Alejandro Jaimes, ha hablado sobre la situación de ambos jugadores. En relación a Canchola, mencionó que la LFA cree en las segundas oportunidades. "Canchola cometió un error y fue sancionado. Creemos que todos tenemos derecho a redimirnos", afirmó Jaimes.
En cuanto a Silva, Jaimes aseguró que, aunque el incidente reciente es lamentable, no impedirá su participación en el draft. "Si un equipo lo quiere, será su responsabilidad abordar el tema", concluyó Jaimes. La LFA sigue evaluando el impacto de estos casos, pero ambos jugadores continúan siendo prospectos para el futuro de la liga.