Las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han generado temor en comunidades migrantes, afectando la asistencia escolar en varias ciudades. En Denver y Nueva York, los distritos han reportado caídas drásticas en la asistencia estudiantil, con hasta dos tercios de los alumnos faltando a clases.
La Constitución de EE.UU. garantiza educación gratuita a todos los niños, sin importar su estatus migratorio. Sin embargo, una reciente orden ejecutiva republicana revocó la norma que desalentaba detenciones en espacios "sensibles" como escuelas, hospitales e iglesias.
Ahora, ICE puede operar en estos lugares, lo que ha desatado alarma entre las familias migrantes y los educadores.
"Los niños no pueden aprender con miedo"
El superintendente Alex Marrero, de Denver, relató a USA Today que agentes de ICE detuvieron a padres de alumnos frente a sus hijos. "Mi comunidad vive con miedo", afirmó.
El impacto emocional en los estudiantes es profundo. En Los Ángeles, la asistencia escolar cayó un 20 % en un solo día, atribuido a redadas y protestas. En Texas, una niña de 11 años se suicidó tras sufrir acoso por el estatus migratorio de su familia.
Estados con respuestas divididas
Mientras ciudades como Chicago y Nueva York han implementado medidas de protección para estudiantes, estados como Florida y Alabama respaldan las redadas. La administración de Joe Biden asegura que las detenciones en escuelas serán "extremadamente raras", pero el temor sigue creciendo.
Videos en redes sociales muestran aulas semivacías y comunidades en alerta, evidenciando el impacto psicológico de estas políticas migratorias.