Más allá de explosiones y combates extremos, Equipo Demolición se presenta como una película de acción con un corazón dramático inesperado. Protagonizada por Jason Momoa y Dave Bautista, la cinta explora la amistad, la hermandad y los conflictos familiares no resueltos, utilizando la violencia como un vehículo narrativo y no como un fin en sí mismo.
La idea nació del respeto mutuo entre ambos actores, quienes coincidieron previamente y reconocieron en el otro una rara combinación de fuerza física y profundidad actoral. Momoa reveló que siempre imaginó un proyecto donde pudiera enfrentarse a Bautista en pantalla, no desde el ego, sino desde la confianza total, algo que se reflejó en un rodaje marcado por condiciones extremas, lluvia, frío y escenas viscerales.
Para Bautista, el proyecto fluyó de forma orgánica. Un simple mensaje en redes detonó el interés del público y, en cuestión de semanas, Equipo Demolición pasó de ser una idea a un filme en venta internacional. “No fue una estrategia, fue química”, afirmó el actor, destacando cómo sus energías opuestas enriquecen la narrativa.
El director Ángel Manuel Soto subrayó que el verdadero atractivo estaba en revelar la sensibilidad dramática de dos figuras asociadas al músculo. La brutal pelea entre los protagonistas no busca impactar solo por su violencia, sino por representar una familia fracturada por viejas heridas paternas, convirtiéndose en el eje emocional del filme.
Filmada en Hawái y Nueva Zelanda, la cinta integra identidad isleña, locaciones reales y efectos visuales trabajados durante casi un año. Equipo Demolición se estrena el 28 de enero a nivel mundial por Prime Video, apostando por conquistar tanto a fans de la acción clásica como a nuevas generaciones que buscan historias con peso emocional.

