El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que la inflación en México cerró 2025 con una tasa anual de 3.69%, de acuerdo con el reporte correspondiente a diciembre, confirmando una desaceleración frente a los registros de la primera quincena del mes.
Este resultado mantiene al indicador dentro del rango objetivo del Banco de México, lo que representa un alivio para el poder adquisitivo de los hogares y una señal de estabilidad macroeconómica hacia el inicio de 2026.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 143.042 puntos, con un incremento mensual de 0.28%. En contraste, en diciembre de 2024 la inflación mensual fue de 0.38% y la anual alcanzó 4.21%, reflejando una tendencia descendente en los precios.
En su desglose, el índice subyacente —que excluye bienes con precios más volátiles— aumentó 0.41% mensual. Al interior, las mercancías subieron 0.33%, mientras que los servicios registraron un alza de 0.48%, acumulando seis meses por encima del 4%, lo que evidencia presiones persistentes en este rubro.
Por su parte, el índice no subyacente mostró una disminución mensual de 0.16%. Los productos agropecuarios bajaron 0.66%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron 0.24%, moderando el impacto inflacionario general.
Productos que subieron y bajaron de precio
Entre los productos con incrementos destacaron el transporte aéreo, loncherías, fondas, torterías y taquerías, tomate verde, vivienda propia, leche, vino y refrescos.
En contraste, registraron reducciones de precio el huevo, pollo, calabacita, papaya, detergentes, chile serrano, legumbres, papa y plátanos, beneficiando el gasto cotidiano de las familias.

