Desde el año 2019, al menos tres mujeres han fingido estar embarazadas y, al no lograr sostener dicha mentira ante sus parejas o familiares, optaron por huir de sus hogares y simular una desaparición, situación que provocó la movilización de cuerpos de emergencia y autoridades.
El caso más reciente corresponde a Lidya Valdivia Juárez, quien fue localizada en el Estado de México el jueves de la semana pasada, luego de haber sido reportada como no localizada el 18 de enero en el municipio de Acajete.
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Sus familiares bloquearon la autopista Puebla–Orizaba para exigir su ubicación inmediata, argumentando que estaba a punto de dar a luz, por lo que demandaban una pronta respuesta de las autoridades.
Previo a su desaparición, la joven envió un mensaje de texto solicitando auxilio, asegurando que era perseguida por sujetos desconocidos cuando se dirigía a su domicilio.
No obstante, tras realizar al menos 50 actos de investigación, la Fiscalía General del Estado (FGE) determinó que Lidya Valdivia se ausentó por voluntad propia, luego de no poder sostener la mentira del supuesto embarazo frente a su esposo y familiares cercanos.
Una estrategia similar fue utilizada por Salma Karen Pedroza Polito en el año 2023, cuando también afirmó que era perseguida por desconocidos momentos antes de su desaparición. Ante ello, sus familiares activaron una intensa movilización, difundieron el caso en redes sociales y realizaron búsquedas en zonas cercanas a Bosques de Amalucan, donde residía.
Sin embargo, las investigaciones oficiales aclararon que la joven se fue por cuenta propia y que abordó un camión desde la Central de Autobuses de Puebla (CAPU) con destino al Estado de México, donde posteriormente se hospedó en un hotel.
Esta misma táctica también ha sido utilizada por personas vinculadas al activismo en favor de los derechos de las mujeres, como el caso de Sheridan Mata Balderas, quien fue reportada como desaparecida en diciembre de 2024, luego de que presuntamente se dirigía a un hospital.
Tras cinco días de búsqueda, protestas y manifestaciones encabezadas por colectivos feministas, la mujer fue localizada en la Ciudad de México, donde confirmó que su ausencia fue voluntaria y que, contrario a lo reportado, no se encontraba embarazada.

