El oro y la plata registraron este viernes un nuevo repunte y se colocaron muy cerca de niveles históricos, al cotizarse alrededor de los 5 mil dólares y 100 dólares por onza, respectivamente. Este comportamiento refleja la creciente búsqueda de activos refugio por parte de los inversores, en medio de la incertidumbre política y económica en Estados Unidos.
De acuerdo con analistas internacionales, el contexto está marcado por los riesgos geopolíticos, así como por una presidencia estadounidense considerada atípica. La analista Kathleen Brooks, de XTB, señala que estos factores mantienen elevada la demanda del metal amarillo, especialmente ante los constantes giros políticos del presidente Donald Trump.
Durante la semana, los metales preciosos se vieron impulsados por las amenazas de Trump relacionadas con Groenlandia y la posible imposición de aranceles adicionales. Aunque el mandatario se retractó durante el Foro Económico Mundial de Davos, descartando el uso de la fuerza o presiones comerciales, el mercado mantuvo su tendencia alcista.
Otro factor clave es la preocupación por una posible pérdida de independencia de la Reserva Federal. El Departamento de Justicia mantiene una investigación sobre su presidente, Jerome Powell, relacionada con la renovación de la sede del organismo, situación que Powell considera un pretexto para desplazarlo.
Este entorno ha debilitado al dólar y a los bonos del Tesoro, mientras el mercado busca cobertura frente a la inflación y el endeudamiento global. Al mediodía, el oro cotizaba en 4,928 dólares, mientras la plata subía 2.39%, acercándose peligrosamente a su máximo histórico.

