En la primera sesión de 2026, los precios del petróleo registraron una ligera caída, mientras inversionistas evaluaron tensiones geopolíticas y riesgos de una sobreoferta global.
El Brent del mar del Norte, para entrega en marzo, perdió 0.16% y se ubicó en 60.75 dólares por barril, según datos de mercado.
En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) para febrero retrocedió 0.17%, cotizando en 57.30 dólares por barril.
El comportamiento refleja cautela entre los inversionistas ante señales mixtas provenientes del entorno geopolítico internacional.
Por un lado, las tensiones en Irán se intensificaron tras protestas recientes y enfrentamientos que dejaron seis personas muertas.
El presidente Donald Trump advirtió que Estados Unidos responderá si manifestantes pacíficos son atacados por autoridades iraníes.
A través de Truth Social, Trump aseguró que su país está “preparado y listo para actuar” ante cualquier agresión violenta.
En respuesta, Ali Shamkhani, asesor del líder supremo iraní, calificó cualquier intervención estadounidense como una línea roja.
Irán limita con el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
Un eventual bloqueo elevaría la prima de riesgo y presionaría al alza los precios internacionales del crudo.
En otro frente, continúan las negociaciones sobre la guerra en Ucrania durante el inicio del año.
Un acuerdo permitiría reactivar exportaciones de petróleo ruso, actualmente sujetas a sanciones internacionales.
El presidente Volodímir Zelenski afirmó que un acuerdo de paz se encuentra avanzado en 90%, aunque persisten puntos críticos.
Pese a estos factores, el mercado sigue presionado por expectativas de exceso de oferta.
Los principales productores acordaron incrementos de producción, lo que mantiene el precio del petróleo contenido al inicio de 2026.

