El cine de terror ha comenzado a alejarse de los sustos repentinos para apostar por atmósferas incómodas y relatos que generan tensión constante en el espectador.
En ese contexto se estrena Primate, también conocida como Something’s Wrong with Ben, una película que se suma a la tendencia del horror psicológico contemporáneo.
La cinta es dirigida por Johannes Roberts, quien explora una historia distinta dentro del género, enfocándose más en el conflicto emocional que en el impacto inmediato.
https://whatsapp.com/channel/0029VaE1iV22975FVy9QXt3J
El relato gira en torno a Ben, un simio adoptado como mascota, cuyo comportamiento comienza a alterar la aparente normalidad de su entorno familiar.
A partir de esta convivencia, la película desarrolla una espiral de sospecha, violencia y exclusión, donde el miedo surge de lo cotidiano.
Aunque la trama retoma la idea de que el instinto puede superar al condicionamiento, el filme evita retratar a Ben como un monstruo tradicional.
Por el contrario, Primate construye un retrato inquietante donde la frontera entre víctima y amenaza se vuelve cada vez más difusa.
El horror no proviene únicamente del cuerpo del simio, sino de las reacciones humanas que despierta su presencia.
Uno de los aspectos más comentados es el abandono del CGI, apostando por efectos prácticos y técnicas de la vieja escuela.
Para las escenas físicas se utilizaron animatrónicos, títeres y actuación corporal, generando una experiencia visual más tangible.
La película también marca el debut en el terror del actor ganador del Óscar Troy Kotsur, quien participa en escenas de alta violencia.
El filme obtuvo un 90 % de aprobación en Rotten Tomatoes, destacando la intensidad lograda con efectos prácticos.
Tras su estreno en Fantastic Fest, Primate llegó a México mediante funciones del Mórbido Film Fest.
La película se estrena mañana en cines mexicanos bajo la distribución de Paramount Pictures.

