Dos robots humanoides subieron al cuadrilátero en la Arena BattleBots, en Las Vegas, para protagonizar un combate inédito de Ultimate Fighting Robot (UFB), un concepto que busca abrirse paso como el deporte del futuro. El evento captó la atención de asistentes al Consumer Electronics Show (CES), quienes reaccionaron entre aplausos y risas ante los movimientos erráticos y los golpes certeros de las máquinas.
Los robots, controlados a distancia por pilotos humanos, ejecutaban puñetazos y patadas mediante sensores de movimiento y cámaras que replicaban los gestos corporales en tiempo real. Un árbitro humano reforzó la experiencia al tratar a las máquinas como si fueran peleadores profesionales, elevando el realismo del espectáculo.
Vitaly Bulatov, cofundador de UFB, sostiene que las historias humanas detrás de quienes manejan a los robots serán clave para atraer seguidores, especialmente entre jóvenes profesionales del sector tecnológico. Aunque los combates aún carecen de la espectacularidad vista en la película Real Steel, el interés es evidente.
Más allá del entretenimiento, estas peleas permiten recolectar datos de movimiento corporal útiles para entrenar software avanzado de robótica. Incluso especialistas como Yael Rosenblaum, gerente de proyectos del robot Atlas de Boston Dynamics, observaron de cerca el potencial técnico del evento. Entre risas, aplausos y análisis, los robots dejaron claro que el futuro del deporte y la tecnología podría librarse sobre un ring.

