El delantero francés Allan Saint-Maximin, actual jugador del Club América, denunció públicamente un presunto caso de discriminación racial en contra de sus hijos en México, hecho que generó una amplia reacción en redes sociales y abrió nuevamente el debate sobre el racismo estructural en entornos cotidianos.
A través de su cuenta oficial de Instagram, el atacante europeo compartió un mensaje contundente en el que advirtió que no tolerará ningún tipo de agresión hacia su familia. Sin entrar en detalles específicos, Saint-Maximin dejó claro que la situación involucró directamente a sus tres hijos, uno de ellos aún bebé. Versiones difundidas por medios locales apuntan a que el incidente habría ocurrido en el ámbito escolar.
“Siempre lucharé para proteger a mi familia”, expresó el futbolista, subrayando que el respeto y la dignidad no son negociables. El mensaje estuvo acompañado de imágenes familiares y de una reflexión profunda sobre las actitudes racistas que, aseguró, ha enfrentado a lo largo de sus 28 años de vida profesional y personal.
“El problema no es el color de piel, sino el color de los pensamientos”, escribió el delantero, una frase que rápidamente se viralizó y fue retomada por usuarios, activistas y aficionados del fútbol mexicano.
Saint-Maximin llegó al América en agosto de 2025 como uno de los fichajes internacionales más mediáticos de la Liga MX, lo que convirtió su denuncia en un tema de alto impacto público. En su mensaje final, hizo un llamado a que él y su familia sean tratados con respeto, y expresó su deseo de que sus hijos crezcan en un entorno libre de odio, exclusión y violencia simbólica.

