Alta incidencia

San Francisco Totimehuacan, San Isidro Castillotla, Guadalupe Hidalgo y la Reserva Territorial Atlixcáyotl se ubican como los polígonos urbanos con mayor incidencia delictiva en Puebla capital, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), que identificó un total de 16 zonas prioritarias dentro de la red Vecinos Vigilando. Le siguen en la lista las colonias Jardín, Anzures, San Manuel, La Paz, Centro Histórico, Clotilde Torres, Santa María, Bosques de San Sebastián, el Parque Industrial Puebla 2000, el Corredor Industrial La Ciénega y las juntas auxiliares de San Jerónimo Caleras y San Pablo Xochimehuacán. Mediante dicha estrategia se brindan capacitaciones a los colonos en medidas de autocuidado, se realizan mesas de trabajo, actividades de proximidad social, la difusión de números de emergencias, se promueve la descarga de la aplicación Seguridad Inmediata a través de chats vecinales y la vinculación directa con la ciudadanía. Estas acciones preventivas sí combaten la delincuencia, afirmó el titular de la SSC, Félix Pallares, y ha permitido obtener resultados favorables. En un comparativo del trimestre de mayo, junio y julio, con el de agosto, septiembre y octubre de 2025, la corporación policiaca logró controlar y reducir eventos delictivos en un 18.18 por ciento. El reto para el futuro es mantener la disminución de estas cifras, porque el 81.4% de los poblanos se sienten inseguros en la ciudad, de acuerdo con la última medición del Inegi de septiembre de 2025. ¿Será?

Comerciantes

Tras el reciente operativo para liberar el Corredor 5 de Mayo, el Gobierno municipal, encabezado por José Chedraui, apuesta por una estrategia que combina diálogo y acción, una fórmula que, al menos en el discurso, busca evitar la confrontación directa con vendedores ambulantes. La postura del secretario general de Gobierno, Francisco Rodríguez, deja claro que la administración pretende privilegiar el orden, la movilidad y la seguridad ciudadana, especialmente en zonas de alta afluencia como el Centro Histórico. La liberación del corredor tras las festividades decembrinas y el Día de Reyes fue presentada como un éxito, al permitir la recuperación del flujo peatonal y vehicular, así como la limpieza de una de las vialidades más emblemáticas de la ciudad. Sin embargo, el ambulantaje no es un fenómeno coyuntural, sino una realidad estructural que responde a la falta de alternativas económicas para cientos de familias. El diálogo permanente anunciado por el Ayuntamiento es un paso necesario, pero no suficiente. Ordenar la ciudad implica no sólo liberar calles, sino generar alternativas viables para quienes dependen del comercio informal. ¿Será? 

Comer y beber

La reciente decisión del Gobierno de Puebla de actualizar el reglamento interno de la Red Urbana de Transporte Articulado, marca un cambio significativo en la relación entre el sistema y sus usuarios. Al autorizar el consumo de alimentos y bebidas dentro de las estaciones y unidades de RUTA, la administración estatal apuesta por un enfoque más flexible y cercano a la realidad cotidiana de quienes dependen del transporte público en la capital. La derogación de la fracción que prohibía esta práctica responde a una demanda constante, especialmente de quienes realizan trayectos largos. En un contexto urbano donde los tiempos de traslado suelen extenderse, permitir comer o beber durante el viaje reconoce una necesidad básica y humaniza la experiencia del transporte. ¿Será?

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