Más reacomodos

El nombramiento de Carlos Martínez Amador como titular de la Dirección General de Gobierno confirma que la actual administración estatal sigue afinando su esquema político-administrativo. Se trata de una posición estratégica dentro de la Secretaría de Gobernación, encargada del diálogo político, la coordinación institucional y la gestión de conflictos. La llegada de Martínez Amador también tiene una lectura política, debido a su trayectoria como exdirigente estatal del PRD y su posterior incorporación al proyecto de la Cuarta Transformación, en una evidente recomposición de fuerzas del escenario político local y la apertura del Gobierno estatal a perfiles provenientes de la oposición. Este ajuste se inscribe, además, en una serie de movimientos más amplios dentro del gabinete estatal, como la llegada de Mayra Lizeth Orellana Caballero a la Secretaría de Medio Ambiente, los cambios en dos subsecretarías de Gobernación y la dirección acéfala de Museos Puebla. En conjunto, estas decisiones sugieren una etapa de reacomodo interno tras cumplirse el primer año de la administración de Alejandro Armenta Mier. La apuesta, ahora, será que estos cambios se traduzcan en mayor eficacia política y administrativa, más allá de los equilibrios partidistas que los rodean. ¿Será?

Revictimización

La difusión de información no confirmada sobre la desaparición de Lidya Valdivia Juárez, como la versión de que no estaba embarazada, exhibió una de las más profundas fallas institucionales y sociales en la atención a los casos de mujeres no localizadas: la revictimización. En lugar de contribuir a su ubicación, estos datos imprecisos desvían la atención y vulneran la dignidad de Lidya y de sus seres queridos. Por ello, y colectivas feministas exigieron que el caso debe tratarse con perspectiva de derechos humanos, evitando juicios y especulaciones que sólo profundizan el dolor. El testimonio de la familia, que recuerda que hay hijos esperando a su madre, revela la dimensión humana detrás de las llamadas fake news. La última ubicación del teléfono en el Estado de México abre nuevas líneas de investigación, pero también plantea preguntas incómodas sobre la eficacia y la coordinación de las autoridades. El tiempo transcurre y, como ocurre en demasiados casos, la incertidumbre se convierte en una segunda forma de violencia para quienes esperan respuestas. ¿Será?

Por una membresía

Resulta que una usuaria del Sport World del Triángulo de Las Ánimas intentó cancelar su membresía debido a un problema grave de salud. De acuerdo con su relato, sufrió una fractura de coxis que le impide caminar con normalidad; sin embargo, el personal del centro deportivo le exigió acudir de manera presencial para firmar la baja de su cuenta. Su testimonio, que circuló en TikTok, generó indignación ante una rigidez administrativa que raya en lo inhumano. En plena era digital, exigir la presencia física de una persona con problemas de movilidad, sin ofrecer alternativas remotas o excepciones razonables, resulta difícil de justificar. Más aún cuando se trata de un trámite que, en otros contextos, se resuelve con un par de clics. El episodio abre el debate sobre los derechos de los consumidores y la responsabilidad de las empresas que operan bajo esquemas de suscripción. Cumplir con los contratos no debería estar reñido con la empatía ni con el sentido común. ¿Será?

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