En enero de 2024, la Jirafa Benito fue un fenómeno a nivel nacional, cuando fue ubicada en un zoológico de Ciudad Juárez, Chihuahua, donde se encontraba en condiciones precarias y tras una análisis de su situación se decidió traerlo a Africam Safari; muchos querían conocerlo, las filas eran largas de poblanos y de personas de diversas partes del país; sin embargo, a dos años: acabó la euforia.
Personal del zoológico reconoció que, con el paso de los meses, la gente dejó de visitar el parque exclusivamente para verlo en su nuevo hogar.
“Se nos hacían filas enormes, mucha gente venía tanto de Puebla como de otros estados para verla, pero muchos al ver que estaba bien y después de conocerlo dejaron de venir y ya en general vienen por el paseo, ya no en especial por ver a Benito”, dijo un trabajador de Africam Safari.
Afirmaron que después de su llegada, también se registró una nueva oleada de visitantes cuando surgió el rumor de que Benito se había enamorado, pero al descartarse, nuevamente se perdió el interés.
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Sin embargo, algunas personas siguen pendientes de Benito, a través de las redes sociales del zoológico poblano.
“Nuestro querido Benito es muy guapo! y tiene muy bonito color de piel. Las jirafas son muy bonitas y su grabado de piel ( No se como se diga) es único!! Acá en Cd. Juárez, Chihuahua, seguimos y estamos atentos en su trayectoria de Benito”, escribió Berenice García luego de que en redes sociales Africam Safari publicó imágenes de las jirafas.
Los usuarios destacaron que Benito es único y sus manchas más oscuras lo hacen especial.
Benito fue trasladado en enero del 2024 luego de que activistas iniciaron una campaña para denunciar las condiciones inadecuadas en las que lo tenían en el Parque Central de Ciudad Juárez.
La campaña Salvemos a Benito tuvo éxito y tras un viaje de más de 30 horas llegó a Puebla en un contenedor y un trayecto, que estuvo vigilado por el equipo del zoológico poblano.
En octubre del 2024, personal de Africam Safari destacó que Benito se encontraba feliz y se había incorporado con las demás jirafas, especialmente con las más pequeñas.
Frank Carlos Camacho señaló que le hicieron cambio de alimentación por lo que recuperó su estado de salud, pues en Chihuahua era alimentado con comida chatarra que le daban los visitantes al parque, ya que no había una supervisión de su estado. Desde su llegada, Benito ya creció 35 centímetros y ya tiene casi siete años de edad.

