Las apuestas del Super Bowl que se jugará este domingo entraron en una fase de máxima ebullición. No solo está en juego el título de la NFL entre Seattle Seahawks y New England Patriots, sino también cada detalle del show de medio tiempo encabezado por Bad Bunny, un fenómeno que ya mueve millones de dólares en apuestas legales.
De acuerdo con la American Gaming Association, el volumen de apuestas vinculadas a la final de la NFL crecerá más de 20%, hasta alcanzar 1,760 millones de dólares, impulsado por la popularidad global del artista puertorriqueño y el contexto político que rodea su discurso público. La final se disputará en el Levi's Stadium, escenario donde se cruzan deporte, espectáculo y negocio.
En el terreno musical, los apostadores buscan ventaja fuera del emparrillado. Entre los mercados más activos destacan la canción de apertura —con “Tití Me Preguntó” liderando preferencias— y el tema de cierre, donde “DtMF” aparece como favorito. También se pronostica la duración exacta del show, la posibilidad de estrenar música inédita y el mensaje que el “Conejo Malo” podría lanzar desde el escenario.
El misterio de los invitados sorpresa vuelve a ser central. Nombres como J Balvin, Jowell & Randy, Cardi B y Missy Elliott circulan en las casas de apuestas, alimentando la expectativa de colaboraciones bilingües y cruces culturales. Incluso detalles estéticos —vestuario, sombreros o guiños políticos— forman parte de los mercados de predicción.
Mientras tanto, en lo deportivo, Seattle aparece ligeramente favorito sobre Nueva Inglaterra, que busca recuperar protagonismo tras el fin de la era Tom Brady. Así, el Super Bowl confirma su condición de evento total, donde cada segundo —dentro y fuera del campo— se traduce en apuestas, conversación digital y tendencia global.

