Traslados a CU y CCU se duplican en tiempo y costo
La ruta 63 dejó de circular en Puebla sin anuncio oficial, sumándose a la suspensión de la ruta 29, lo que ha generado una crisis de movilidad para estudiantes y trabajadores que diariamente se trasladan a Ciudad Universitaria (CU) y al CCU de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
De acuerdo con testimonios recabados por el portal Ambas Manos, la desaparición del servicio coincidió con los operativos de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT) para retirar unidades que no cumplieron con la revista vehicular 2026. La medida, orientada a regularizar el transporte público, terminó impactando directamente a cientos de usuarios.
La 63 conectaba el norte y sur de la capital, desde Amalucan hasta Guadalupe Hidalgo, pasando por puntos estratégicos como Finanzas, Plaza Dorada y CU. Aunque era señalada por operar con unidades en condiciones deficientes y largos tiempos de espera, representaba una alternativa real frente a la saturación de otras rutas.
En el caso de la 29, estudiantes reportan que sus trayectos pasaron de 40 minutos a más de dos horas y media, obligándolos a utilizar aplicaciones de transporte o hasta tres microbuses para llegar a tiempo. El incremento en el gasto diario ya golpea la economía familiar.

