La transformación del Estadio Banorte (Estadio Azteca) entra en su fase más visible rumbo a su reinauguración el 28 de marzo ante la Selección de Portugal, en un partido que marcará el regreso oficial del inmueble de cara al Mundial 2026.
Lo que hoy concentra la atención son las membranas arquitectónicas de ETFE (Etileno Tetra Fluoro Etileno), un material de alta tecnología utilizado en recintos de talla mundial como el SoFi Stadium, el Allianz Arena y el San Mamés. A simple vista podrían parecer una lona plástica naranja, pero en realidad representan un salto estructural: son ligeras, resistentes a condiciones climáticas extremas y permiten mayor iluminación natural, optimizando el consumo energético.
La modernización no se limita a la cubierta. Imágenes aéreas difundidas en plataformas digitales muestran que la cancha híbrida ya fue colocada con un nuevo sistema de drenaje y riego, además de un patrón de corte que proyecta una estética más sofisticada y alineada con los estándares FIFA.
En la zona oriente, las gradas inferiores fueron reconstruidas para integrar un espacio premium, aunque los trabajos continúan en distintos frentes. El avance es notorio respecto a enero, confirmando que el proyecto mantiene el ritmo previsto.
Con estas adecuaciones, el histórico inmueble no solo se actualiza en imagen; se posiciona como un escenario estratégico para el Mundial 2026, consolidando su papel como uno de los estadios más emblemáticos del continente bajo una visión tecnológica y sustentable.

