Propuestas de H1 (60-70 caracteres)
- Litio en México: IMP lidera tecnología y recuperación minera
- Gobierno impulsa litio; IMP toma control científico clave
- México refuerza control del litio y frena concesiones mineras
- LitioMx sin liderazgo científico; IMP asume la estrategia
- Recuperan concesiones y blindan ANP ante minería
Propuestas de H2
- IMP, eje tecnológico para extraer litio en arcillas
- LitioMx opera con presupuesto limitado en 2026
- Recuperan más de mil concesiones mineras en el país
- ANP quedan protegidas tras cancelación de títulos
- México fija postura sobre minerales críticos en el T-MEC
Nota periodística
El control tecnológico del litio en México ya no está en discusión. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) es el organismo que concentra la investigación para explotar este mineral estratégico, en coordinación con Litio para México.
Aunque el país cuenta con un sistema tecnológico para intentar extraer litio presente en arcillas, la mandataria reconoció que el proceso aún no es económicamente viable, lo que coloca al proyecto en una etapa de desarrollo científico más que productivo. El IMP, con experiencia junto a Petróleos Mexicanos, asume la conducción técnica, mientras que la Secretaría de Energía coordina la estrategia nacional.
En contraste, LitioMx dispone este año de 13.9 millones de pesos, recursos enfocados principalmente en operación administrativa, lo que evidencia que la apuesta real está en la capacidad científica instalada.
En paralelo, el Gobierno federal anunció la recuperación de mil 126 concesiones mineras, equivalentes a 889 mil 512 hectáreas, de las cuales 713 estaban dentro de Áreas Naturales Protegidas (ANP). La medida blinda 249 mil hectáreas y refuerza la narrativa de soberanía ambiental.
En el debate global sobre minerales críticos, Sheinbaum dejó claro que los recursos naturales “no están en negociación”, incluso ante escenarios como el T-MEC. Por su parte, Marcelo Ebrard subrayó que México participará en foros multilaterales para garantizar acceso equitativo y suministro estratégico.
El mensaje es contundente: México busca soberanía energética, control ambiental y presencia activa en la geopolítica de los minerales estratégicos.

