El mercado laboral de Estados Unidos arrancó el año con cifras que superaron cualquier previsión. El Departamento del Trabajo reportó 130 mil nuevas contrataciones en enero, mientras que la tasa de desempleo descendió a 4.3%, por debajo del 4.4% estimado por analistas consultados por MarketWatch.
El resultado rompe con los temores sobre una eventual desaceleración económica bajo las políticas del presidente Donald Trump, quien desde su regreso a la Casa Blanca impulsa un agresivo plan de reducción del aparato federal.
Aunque la cifra mensual sorprendió positivamente, el informe también ajustó los datos de 2025: se crearon 181 mil empleos netos, lejos de los 584 mil previamente divulgados. El documento, además, fue retrasado por el reciente cierre parcial del gobierno federal.
Sectores que impulsan el empleo
La sanidad, el trabajo social y la construcción encabezaron el crecimiento. En contraste, el empleo en finanzas y en el gobierno federal registró retrocesos. Desde octubre de 2024, la administración federal acumula 327 mil plazas menos, equivalente a una reducción del 10.9%.
Para Sam Stovall, de CFRA, una tasa de paro en 4.3% aleja el fantasma de la recesión, aunque podría retrasar el recorte de tasas por parte de la Reserva Federal. La inflación, todavía por encima del objetivo, mantiene en tensión al banco central.
Especialistas advierten que el dinamismo sigue concentrado en el sector salud, lo que plantea interrogantes sobre la solidez estructural de la recuperación. Para los mercados, el mensaje es claro: la economía resiste, pero el equilibrio sigue siendo frágil.

