Afueras del Levi's Stadium, cientos de activistas transformaron la antesala del Super Bowl LX en una protesta coordinada contra la agencia ICE.
Más de 80 voluntarios distribuyeron miles de toallas blancas con la leyenda "ICE OUT" como parte de la iniciativa proinmigrante "Banderas en las gradas".
El colectivo Contra ICE, formado por artistas y músicos, lideró esta acción. Las toallas muestran un conejo pateando un balón atrapado en hielo.
Esta ilustración, creada por Lalo Alcaraz, hace referencia directa a Bad Bunny. Simboliza el rechazo total a los abusos del organismo migratorio estadounidense.
En San Francisco, la campaña incluyó afiches del "sapo concho". Estos símbolos aparecieron en el Distrito Misión junto a fuertes mensajes políticos.
Los organizadores buscan visibilizar los abusos documentados de la Patrulla Fronteriza. Aprovechan la audiencia global del evento para denunciar deportaciones y maltratos sistemáticos.
La NFL afirmó que no habrá operativos extraordinarios de agentes federales. Sin embargo, las autoridades locales confirmaron la presencia de unidades migratorias conjuntas.
Este Super Bowl entre Patriots y Seahawks está marcado por tensiones culturales. Las críticas previas de Donald Trump hacia artistas latinos alimentaron este clima.
Contra ICE anticipa que esto es solo el inicio de sus movilizaciones. Planean mayores despliegues para 2026 y 2027 en apoyo a familias migrantes.
Convertir el espectáculo deportivo más visto en una plataforma de denuncia es estratégico. Los activistas buscan movilizar recursos urgentes para las comunidades afectadas.

