Violencia irrumpe en capilla

El asesinato de Álvaro Meneses González, un joven de 20 años, en el atrio de un templo en San Baltazar Tetela es el síntoma alarmante de que los criminales dejaron de reconocer espacios religiosos. Lo ocurrido el 17 de febrero en la colonia Buena Vista, donde un grupo armado disparó contra personas que realizaban faena comunitaria en la capilla del Señor de la Misericordia, refleja la degradación del tejido social. La reacción de la Arquidiócesis de Puebla subraya la dimensión ética del problema: la “pérdida del sentido de lo sagrado de la vida humana”. Más allá del lenguaje eclesíastico, la frase interpela a toda la sociedad. La normalización de la violencia ha erosionado valores como el respeto a la vida. El Gobierno del Estado, por su parte, condenó los hechos y prometió coordinación con la Fiscalía para esclarecer el crimen. Cuando la violencia irrumpe en un lugar destinado a la oración, el mensaje es devastador: ya no hay resguardos simbólicos ni morales frente a la criminalidad. La muerte de Álvaro no puede quedar reducida a una cifra más. Su nombre representa a una generación que merece vivir sin miedo. Puebla, como tantas otras ciudades del país, enfrenta el desafío urgente de recuperar la tranquilidad y reconstruir el sentido de comunidad. Porque cuando la violencia alcanza incluso los espacios de fe, el llamado a actuar ya no admite demora. ¿Será?

Céspedes suena para Segob

La versión sobre la posible llegada del exgobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes Peregrina, a la Secretaría de Gobernación federal abre un nuevo capítulo en la dinámica interna del gabinete presidencial. Más allá de un simple ajuste administrativo, el eventual relevo en una de las carteras más estratégicas del Gobierno federal refleja la intención de la presidenta, Claudia Sheinbaum, de consolidar un equipo propio en posiciones clave de operación política. Según lo publicado por El Universal, el movimiento implicaría la salida de Rosa Icela Rodríguez de la Segob, en una decisión que, de confirmarse, estaría ya tomada desde Palacio Nacional. El dato no es menor: Gobernación funge como un eje central en la gobernabilidad y la interlocución política del país.  El posible relevo también tendría una lectura simbólica: marcaría la salida paulatina de figuras asociadas al sexenio de Andrés Manuel López Obrador y consolidaría una transición interna dentro del mismo proyecto político. No se trata necesariamente de una ruptura, pero sí de una redefinición de liderazgos y equilibrios. ¿Será?

Reivindicación mundialista

El anuncio de un partido amistoso entre México y Ghana en el Estadio Cuauhtémoc es una reivindicación para la capital poblana. Cuando parecía que la ciudad quedaría al margen de la Copa Mundial de Futbol organizada por FIFA, la noticia devuelve a la angelópolis al mapa futbolístico internacional. Tras la negativa de Corea del Sur y Sudáfrica para entrenar en el Coloso de Maravillas, la percepción era clara: fuimos relegados. Por eso, el anuncio realizado por el gobernador Alejandro Armenta y respaldado por el técnico Javier Aguirre cambia la narrativa. Que el propio Vasco haya solicitado jugar aquí no es un detalle menor; es un reconocimiento a la tradición futbolera de la ciudad. Puebla fue sede en los mundiales de 1970 y 1986. Esa memoria pesa. El encuentro no sustituye una sede mundialista, pero sí representa la oportunidad para demostrar capacidad organizativa y pasión. ¿Será?

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