La presidenta Claudia Sheinbaum exigió a Estados Unidos una explicación oficial tras el cierre del espacio aéreo en El Paso, luego de que autoridades estadounidenses aludieran a un presunto ataque con drones de cárteles. La mandataria fue enfática: desde territorio mexicano “no hubo nada”, y sostuvo que no existe evidencia que vincule al país con los hechos señalados.
El pronunciamiento surge después de que Pam Bondi, durante una comparecencia en la Cámara de Representantes, afirmara que militares estadounidenses estaban “derribando drones de los carteles” mientras se desarrollaba la sesión legislativa. Sin embargo, Sheinbaum subrayó que en ningún comunicado oficial se menciona directamente a México.
La decisión de la Administración Federal de Aviación (FAA) de cerrar por nueve horas el espacio aéreo en El Paso —bajo el argumento de “razones especiales de seguridad”— generó incertidumbre en la zona fronteriza. Aunque se advirtió que la restricción podría extenderse hasta diez días, la medida fue levantada sin mayores detalles públicos.
El caso ocurre en un contexto de alta sensibilidad en la relación bilateral, donde temas como seguridad fronteriza, cárteles mexicanos, drones en la frontera y cooperación binacional dominan la conversación pública. Para el gobierno mexicano, la narrativa debe sustentarse en pruebas verificables y canales diplomáticos formales.

