La tensión en el Ártico escaló un nuevo peldaño. Suecia confirmó el envío de aviones de combate JAS 39 Gripen para sobrevolar Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, como parte de la misión Arctic Sentry impulsada por la OTAN. La decisión ocurre tras semanas de fricciones generadas por declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la isla estratégica.
El primer ministro sueco Ulf Kristersson sostuvo que su país tiene la responsabilidad de fortalecer la seguridad del bloque atlántico. Los cazas estarán basados en Islandia y realizarán labores de vigilancia aérea en coordinación con aliados.
Groenlandia —territorio dependiente de Dinamarca— se ha convertido en el epicentro de una crisis diplomática sin precedentes. Trump llegó a insinuar medidas de presión comercial contra naciones que obstaculizaran operaciones estadounidenses en la zona e incluso dejó abierta la posibilidad de acciones más contundentes, lo que encendió alertas dentro de la alianza creada en 1949.
La misión Arctic Sentry busca reforzar la defensa aérea y la capacidad de respuesta ante un entorno cada vez más competitivo. El Ártico es clave por sus rutas marítimas emergentes y recursos naturales, factores que han elevado su valor geopolítico.
Con este movimiento, la OTAN envía un mensaje inequívoco: la región no quedará desprotegida ante presiones externas. La militarización progresiva del Ártico abre un nuevo capítulo en la seguridad internacional y coloca a Groenlandia en el centro del tablero global.

