La tormenta Nils dejó una estela de destrucción en el sur de Francia, provocando la muerte de un conductor de camión y dejando sin suministro eléctrico a cerca de 900 mil hogares, en uno de los episodios climáticos más severos del año en Europa.

El fallecimiento ocurrió en las inmediaciones de Dax, cuando una rama de árbol impactó contra la unidad que conducía la víctima, en medio de ráfagas que superaron los 160 kilómetros por hora. Las autoridades confirmaron que el fenómeno generó múltiples emergencias, entre ellas la caída de árboles, postes y cableado eléctrico.

Las regiones de Nueva Aquitania y Occitania concentran el mayor número de afectados, con más de 860 mil viviendas sin electricidad. El operador eléctrico Enedis desplegó su Fuerza de Intervención Rápida Eléctrica (FIRE), movilizando a 360 especialistas, mientras otros mil técnicos permanecen listos para intervenir cuando las condiciones meteorológicas lo permitan.

Los servicios de emergencia reportaron más de 200 intervenciones en las primeras horas, mientras se mantienen activas las alertas rojas por riesgo de inundaciones, vientos extremos y posibles avalanchas en zonas montañosas.

El impacto de Nils reaviva el debate sobre el cambio climático y la vulnerabilidad de la infraestructura energética ante fenómenos cada vez más intensos, un tema que vuelve a posicionarse entre las principales búsquedas digitales en Europa.

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