Una nueva tragedia vial en Egipto encendió las alarmas este viernes luego de que medios locales confirmaran la muerte de al menos 18 personas tras el choque entre un minibús que transportaba trabajadores pesqueros y un camión en el noreste del país.
El impacto ocurrió en una carretera estratégica que conecta los puertos del norte con la capital, El Cairo, una vía clave para el comercio y traslado de mercancías. Aunque hasta el momento no existe un balance oficial por parte de las autoridades, el diario Al Shorouk atribuyó el siniestro al exceso de velocidad y a la baja visibilidad provocada por malas condiciones meteorológicas.
El primer ministro, Mustafá Madbouly, expresó sus condolencias y ordenó el pago de una compensación económica a las familias afectadas.
La problemática no es nueva. Egipto enfrenta una crisis estructural en materia de seguridad vial, donde el irrespeto al reglamento y el deterioro de la infraestructura han convertido las carreteras en escenarios recurrentes de fatalidades. Tan solo en 2024, más de 5 mil 200 personas murieron en accidentes de tránsito, según datos oficiales.
En paralelo, un sismo de magnitud 5.8 sacudió el este de Afganistán, de acuerdo con el Servicio Geológico de los Estados Unidos, sin que hasta ahora se reporten víctimas.

