A un año de la desaparición del INAI, el sistema de transparencia en México enfrenta un panorama crítico: la resolución de recursos de revisión se desplomó más de un 88%, lo que evidencia un debilitamiento en el acceso ciudadano a la información pública.
Desde la creación de Transparencia para el Pueblo en marzo de 2025 —tras la reforma a la Ley Federal de Transparencia—, apenas se han resuelto 5 mil 921 casos, una cifra significativamente menor frente a los 53 mil 233 expedientes atendidos por el organismo extinto en 2024. Este contraste refleja un cambio estructural que, según especialistas, impacta directamente en la rendición de cuentas.
La excomisionada Julieta del Río advirtió que no existen datos suficientes para medir el desempeño del nuevo ente, lo que genera una preocupante “cifra negra” en solicitudes de información. Además, subrayó que actualmente no hay mecanismos públicos para conocer cuántas solicitudes se presentan ni cómo se procesan.
Otro factor que incrementa la incertidumbre es la desaparición de las sesiones públicas semanales que realizaba el INAI, donde se discutían casos relevantes con argumentos técnicos. Hoy, los criterios del nuevo organismo —dependiente del Poder Ejecutivo— permanecen sin claridad, lo que alimenta dudas sobre posibles prácticas de opacidad y uso excesivo de reservas bajo el argumento de seguridad nacional.
Incluso en el arranque de 2025, el INAI resolvió más de 8 mil recursos en sus últimos meses, superando el total acumulado por su sucesor. Para expertos, esto evidencia un retroceso institucional que podría afectar derechos fundamentales de acceso a la información.
La evaluación es contundente: los nuevos mecanismos aún no superan la prueba. La exigencia ciudadana ahora se centra en fortalecer la transparencia y evitar que la información pública quede fuera del alcance de los mexicanos.

