La exportación de mango mexicano enfrenta una nueva amenaza luego de que autoridades de Estados Unidos activaran una alerta sanitaria por la presencia de gusanos en fruta proveniente del Istmo de Tehuantepec, lo que derivó en la suspensión temporal de 26 huertos de Oaxaca del registro para vender al mercado norteamericano.
La decisión fue tomada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) tras detectar mango larvado, lo que dejó fuera del comercio internacional cerca de 4 mil toneladas del fruto, justo cuando inicia la temporada de envíos al extranjero.
De acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), el problema está relacionado con fallas en prácticas sanitarias en la producción, lo que representa un llamado de atención para el sector agrícola nacional.
El consultor agroalimentario Juan Carlos Anaya advirtió que este tipo de sanciones pueden escalar si no se corrigen los protocolos de sanidad agrícola, ya que la reputación de las exportaciones mexicanas de mango depende del cumplimiento de estrictos estándares internacionales.
A pesar del incidente, la producción nacional de mango mantiene una tendencia de crecimiento sostenido. Entre 2021 y 2024, la cosecha pasó de 2.16 millones a 2.35 millones de toneladas, lo que representó un incremento acumulado del 8.9%. Para 2026, especialistas proyectan que la producción alcance 2.43 millones de toneladas, impulsada por la alta demanda global.
En materia de comercio exterior, México se mantiene como uno de los principales exportadores de mango del mundo. Las ventas internacionales pasarían de 419 mil toneladas en 2021 a una estimación de 464 mil toneladas en 2026, con un valor proyectado de 580.5 millones de dólares.
El mercado estadounidense continúa siendo el principal destino del fruto mexicano, ya que absorbe cerca del 89% de las exportaciones, seguido por Canadá. Sin embargo, también se observa un crecimiento en mercados europeos como España, Francia e Italia, lo que refleja una estrategia de diversificación.
El caso del mango se suma a otros conflictos que enfrenta el sector agroalimentario mexicano, como las disputas comerciales por jitomate, fresas, ganado y maíz transgénico, lo que anticipa un escenario complejo rumbo a la revisión del T-MEC.
Además, el GCMA advirtió que los conflictos geopolíticos en Medio Oriente podrían elevar los precios de fertilizantes y transporte marítimo, lo que presionaría al alza los costos de los alimentos a nivel global.

