El Gobierno de México puso en marcha el Plan Kukulkán, una estrategia nacional de seguridad diseñada para blindar al país durante la Copa Mundial de Futbol 2026, evento que atraerá a millones de visitantes internacionales.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, explicó que el operativo forma parte de los preparativos para garantizar condiciones de seguridad antes, durante y después del Mundial 2026, considerado uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.
El funcionario detalló que el Plan Kukulkán articula la participación de más de 20 dependencias federales, además de autoridades estatales y municipales de las tres ciudades sede en México: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. También contempla cooperación internacional con Estados Unidos, Canadá y la FIFA, con el objetivo de fortalecer el intercambio de información y la planeación operativa ante posibles riesgos.
Como parte de la estrategia, ya se instaló una mesa de coordinación estratégica entre autoridades mexicanas y representantes de la FIFA, que dará seguimiento permanente a los preparativos en materia de seguridad.
Entre las acciones previstas destacan capacitaciones especializadas, simulacros a escala real, homologación de protocolos y sistemas de alerta temprana, medidas que buscan reforzar la protección tanto de la población como de los aficionados que llegarán al país.
El operativo contempla la creación de tres fuerzas de tarea conjunta, una en cada sede mundialista, además de siete agrupamientos adicionales en sedes alternas donde podrían entrenar selecciones internacionales. En total participarán alrededor de 20 mil elementos de las Fuerzas Armadas, así como más de 55 mil efectivos de seguridad, incluidos integrantes de la Guardia Nacional, el Ejército, la Fuerza Aérea y personal de seguridad privada.
El despliegue también incluirá 188 binomios caninos especializados en detección de explosivos y narcóticos, unidades equinas, más de 2 mil 100 vehículos militares, 378 escoltas civiles y 24 aeronaves.
Autoridades federales subrayaron que el desafío no solo es organizar el torneo, sino demostrar que México es un país seguro y preparado para recibir al mundo.

