La tensión en Medio Oriente volvió a escalar luego de que el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, lanzara una dura advertencia dirigida a los habitantes de los suburbios del sur de Beirut, zona considerada bastión del grupo armado Hezbollah.
Durante una visita a la frontera norte israelí, el funcionario aseguró que los barrios de Dahiyeh podrían sufrir una devastación similar a la ocurrida en Gaza, específicamente en la ciudad de Khan Younis, severamente destruida durante la ofensiva israelí contra Hamas.
“Muy pronto Dahiyeh se parecerá a Jan Yunis”, afirmó Smotrich en un video difundido en redes, donde también advirtió que Hezbolá “pagará un alto precio” por su participación en el conflicto. El funcionario agregó que Israel busca “atacar la cabeza del pulpo en Irán y cortar el brazo de Hezbolá”, en referencia a la influencia regional de Iran.
La declaración provocó pánico entre miles de residentes de la periferia sur de Beirut, luego de que el ejército israelí emitiera un mensaje urgente solicitando a la población evacuar de inmediato sus viviendas ante posibles bombardeos. En esa zona densamente poblada habitan cientos de miles de personas, lo que ha encendido alarmas humanitarias.
El conflicto se intensificó después de que Líbano se involucrara en la confrontación regional tras ataques atribuidos a milicias proiraníes contra Israel. En respuesta, Hezbolá aseguró que buscará “vengar” la muerte del ayatolá Ali Khamenei, ocurrida durante la primera jornada de ofensiva militar de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní.
Desde el inicio de la escalada militar, al menos 77 personas han muerto y cerca de 90 mil han sido desplazadas, según autoridades locales. Mientras tanto, el ejército israelí ha avanzado en varias localidades del sur de Líbano.
La organización Human Rights Watch advirtió que los llamados de evacuación masiva en amplias zonas civiles podrían constituir violaciones a las leyes internacionales de la guerra, lo que añade presión internacional sobre el desarrollo del conflicto.

