El legado del salsero y trombonista Willie Colón fue despedido en Nueva York. El homenaje estuvo cargado de música frente a la Catedral de San Patricio.
Familiares, amigos y seguidores se reunieron para dar el último adiós al artista. Tras la ceremonia, decenas de músicos tomaron la 5a Avenida.
El momento más emotivo ocurrió cuando el féretro abandonó el templo neoyorquino. Un grupo de trombonistas se alineó para interpretar el tema "La Murga".
El sonido de los metales transformó el ambiente solemne en un tributo festivo. El público presente acompañó la melodía con aplausos y un silencio respetuoso.
La elección del instrumento no fue casual para este homenaje póstumo. El trombón fue la seña de identidad de Colón desde finales de los años 60.
Nacido en el Bronx de familia puertorriqueña, fue clave para la salsa. Destacó como intérprete, productor y arreglista del sonido urbano del género.
Entre sus colaboraciones más recordadas están las realizadas con Héctor Lavoe. Juntos grabaron discos fundamentales que definieron la historia de la música latina.
Asimismo, trabajó con Rubén Blades en una etapa de gran contenido social. En este periodo, la salsa incorporó narrativas políticas mucho más explícitas y crudas.
A pesar de su éxito musical, su imagen generó fuertes controversias públicas. El músico era un abierto simpatizante del presidente Donald Trump.
Esta postura política dividió opiniones entre sus seguidores en años recientes. Sin embargo, su influencia artística permanece intacta para millones de melómanos.
Nueva York despidió así a uno de sus hijos más ilustres. La ciudad que lo vio nacer celebró su vida al ritmo del trombón.
📌Esto también te va a interesar, dale click 📌

