El crecimiento de la banca digital en México continúa acelerándose. En apenas su primer año de operación, Openbank, el neobanco respaldado por Grupo Santander, alcanzó 500 mil usuarios, una cifra que refleja el avance de los servicios financieros digitales en el país.
El director general del banco digital, Juan José Galnares, destacó que el potencial del mercado mexicano sigue siendo amplio debido a que entre 30% y 40% de la población aún no está bancarizada, lo que abre una ventana de oportunidad para plataformas que ofrecen cuentas bancarias completamente digitales.
En entrevista, el directivo explicó que durante 2026 la estrategia del neobanco estará enfocada principalmente en captar nuevos usuarios y mejorar la experiencia del cliente mediante procesos simples desde el celular.
La propuesta de valor de Openbank se centra en la rapidez y accesibilidad. De acuerdo con Galnares, un usuario puede abrir una cuenta bancaria en menos de cinco minutos desde su teléfono inteligente, sin necesidad de acudir a una sucursal física.
El respaldo de Santander, que opera en más de 10 países, también permitirá ampliar la oferta de productos financieros digitales. Entre ellos se proyectan soluciones como hipotecas digitales, inversiones y tarjetas de crédito gestionadas completamente desde la aplicación.
Aunque la inteligencia artificial en la banca comienza a ganar terreno, el directivo explicó que actualmente se utiliza principalmente para procesos internos y atención al cliente, mientras el sector avanza gradualmente hacia modelos más automatizados.
Uno de los mercados clave para el crecimiento del banco es el de los jóvenes mexicanos. Según Galnares, cerca del 60% de la población del país tiene menos de 35 años, lo que favorece la adopción de aplicaciones financieras y pagos digitales.
Este cambio también responde a una transformación cultural. Hace una década, el comercio electrónico y los pagos digitales eran limitados en México; hoy forman parte de la vida cotidiana, incluso en el transporte público.
Pese a que el uso del efectivo en México sigue siendo elevado, el porcentaje ha disminuido de 92% durante la pandemia a cerca de 80%, lo que evidencia una transición gradual hacia un ecosistema financiero cada vez más digital.

