La crisis energética internacional volvió a sacudir a los mercados este viernes luego de que el precio del petróleo Brent superara nuevamente la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, impulsado por la creciente tensión militar en Medio Oriente y las amenazas de Irán de ampliar ataques contra infraestructura petrolera.
Durante las primeras operaciones en Asia, el Brent del mar del Norte, referencia global del mercado, registró un aumento de 0.20%, alcanzando los 100.66 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), indicador clave para Estados Unidos, se mantuvo estable en 95.75 dólares.
La escalada ocurre en medio del bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio energético mundial. Esta vía es responsable del transporte de cerca de una quinta parte del crudo global, por lo que cualquier interrupción genera fuertes reacciones en los mercados.
La incertidumbre también impactó a los mercados financieros asiáticos. El índice Nikkei de Tokio cayó 1.4%, situándose en 53,687 puntos, mientras que el Kospi de Corea del Sur retrocedió 2.2%, reflejando la preocupación de los inversionistas ante un posible choque en el suministro energético mundial.
Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra objetivos en Irán, los precios del llamado oro negro han escalado entre 40% y 50%, impulsados además por recortes de producción en países del Golfo y por petroleros que permanecen varados en la zona.
El conflicto se intensificó luego de que Arabia Saudita interceptara decenas de drones y Israel reportara ataques con misiles lanzados desde Teherán, hechos que incrementaron el riesgo de una interrupción histórica en el suministro energético.
Ante este escenario, la Agencia Internacional de la Energía advirtió que el enfrentamiento podría provocar “la mayor disrupción petrolera en la historia moderna”, con efectos directos en la inflación global, el crecimiento económico y los precios de los combustibles.
En contraste, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en redes sociales que frenar al gobierno iraní es prioritario incluso por encima del impacto que pueda tener el encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales.

