En medio de un repunte en la inflación en México, que alcanzó un 4.63% anual durante la primera quincena de marzo de 2026 —su nivel más alto desde 2024—, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció una estrategia emergente para contener el impacto en el bolsillo de las familias.
La mandataria adelantó que su administración evalúa incorporar de forma temporal productos como el pollo, el jitomate y el limón al Paquete contra la Inflación y la Carestía (Pacic), ante el incremento significativo en sus precios. Esta medida busca estabilizar el mercado de alimentos básicos y reducir presiones inflacionarias.
Sheinbaum explicó que el encarecimiento del jitomate y el limón responde a factores internacionales, particularmente una helada en Florida, región clave en la producción agrícola. Este fenómeno provocó escasez, elevando la demanda y, en consecuencia, los costos en territorio mexicano. En contraste, el aumento en el precio del pollo obedece a condiciones internas del mercado.
La titular del Ejecutivo detalló que ya se planteó al secretario de Hacienda la necesidad de reunirse con productores para establecer acuerdos que permitan contener los precios. Subrayó que la inclusión de estos productos en el Pacic sería una medida temporal y focalizada.
En paralelo, destacó que empresarios del sector energético aceptaron un tope voluntario al precio del diésel, fijándolo en aproximadamente 28.50 pesos por litro. No obstante, reconoció que este nivel aún es elevado, por lo que insistió en la necesidad de continuar ajustándolo a la baja.
El gobierno federal busca así evitar que el alza en combustibles y alimentos continúe impulsando la inflación, en un contexto internacional marcado por volatilidad en precios de energéticos y productos agrícolas.

