AFP | Bomberos de Irán retiran escombros de un edificio residencial destruido tras explosiones registradas en el norte de Teherán, en la cuarta semana de la guerra con EU e Israel.

Las señales divergentes de Estados Unidos sobre el conflicto con Irán generaron incertidumbre sobre una eventual negociación o una escalada militar, tras declaraciones del presidente Donald Trump.

Trump afirmó que Washington mantiene conversaciones “muy buenas” con Teherán y evitó atacar infraestructura energética iraní, aunque sigue exigiendo el desarme nuclear y contempla posibles nuevas acciones militares.

El viraje del mandatario ocurrió antes de que venciera el ultimátum para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, bajo amenaza de ataques adicionales. El anuncio estadounidense alivió momentáneamente la tensión en los mercados.

Irán negó que existan negociaciones en curso y acusó a Washington de manipular la escena internacional con mensajes contradictorios, aumentando la incertidumbre diplomática y militar.

La disputa exhibe falta de claridad sobre los objetivos de EE. UU.: mientras Trump habla de diálogo, mantiene amenazas de bombardeo, exige el desarme nuclear y menciona un eventual cambio de régimen.

Medios como Axios y Reuters señalan que Pakistán, Egipto y Catar podrían actuar como canales alternos de comunicación, después de que Omán mediara contactos indirectos previos a la ofensiva del 28 de febrero.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó que EE. UU. cree posible un acuerdo, pero reafirmó que su país seguirá atacando para contener a Irán y sus aliados regionales.

Las posiciones divergentes mantienen abierto el escenario diplomático y militar. La continuidad de ataques y contactos indirectos entre Washington y Teherán será clave para definir si el conflicto deriva en negociación o se prolonga.

📌Esto también te va a interesar, dale click 📌

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *