Estados Unidos y Irán alcanzaron un alto al fuego de dos semanas minutos antes del ultimátum de Donald Trump, evitando una posible escalada global.

El acuerdo incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.

El pacto fue mediado por Pakistán y anunciado oficialmente tras su validación por el Consejo de Seguridad iraní, consolidando una tregua considerada estratégica.

El nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, calificó el acuerdo como una victoria política, tras semanas de tensión y enfrentamientos indirectos.

La tregua está condicionada a garantizar el paso seguro de buques petroleros, bajo supervisión de fuerzas iraníes, como confirmó el canciller Abbas Araghchi.

Trump aseguró que el acuerdo es bilateral y que se cumplieron objetivos sin recurrir a bombardeos, destacando avances en puntos clave de negociación.

Entre las demandas iraníes destacan el levantamiento de sanciones, garantías de seguridad y un posible esquema de peaje marítimo en el estrecho.

Las negociaciones para un acuerdo permanente se realizarán en Islamabad, en medio de una desconfianza persistente entre ambas naciones.

El pacto se logró tras una jornada de alta tensión, marcada por amenazas de Trump sobre consecuencias devastadoras si no se alcanzaba un acuerdo.

Este contexto provocó movilizaciones masivas en Irán, así como medidas preventivas ante posibles ataques, incluyendo evacuaciones y protección de infraestructura crítica.

Organismos internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas, llamaron a mantener la tregua para evitar más víctimas y estabilizar la región.

📌Esto también te va a interesar, dale click 📌

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *