El paro nacional de transportistas convocado para este lunes encendió la confrontación entre el Gobierno federal y distintos sectores del gremio, luego de que la Secretaría de Gobernación (Segob) rechazara tajantemente la movilización al considerar que “no existe razón para afectar a terceros”.
La postura oficial se alinea con la de agrupaciones como la Fematrac, Hamotac y Amtac, quienes se deslindaron del llamado encabezado por la Antac, argumentando que este tipo de acciones generan impacto negativo en la ciudadanía y en la actividad económica.
Sin embargo, la Asociación Nacional de Transportistas (Antac) respondió con firmeza. Su vocera, Janet Chumacero, aseguró que los compromisos firmados con autoridades federales desde 2025 no se han cumplido, quedando —según dijo— únicamente en documentos sin aplicación real. Además, acusó que las organizaciones que rechazaron el paro responden a intereses de grandes empresas, alejados de la realidad de los hombres-camión y pequeños transportistas.
Entre las principales vialidades en riesgo de bloqueo destacan la México-Puebla, México-Querétaro y la México-Pachuca, así como rutas estratégicas del país como la Carretera 45 y la Autopista de Occidente. Estas posibles afectaciones mantienen en alerta a miles de automovilistas y transportistas que dependen de estas rutas diariamente.
Pese a que la movilización estaba prevista para iniciar a las 07:00 horas, hasta el momento no se ha confirmado su arranque, lo que genera incertidumbre nacional sobre el desarrollo de esta protesta.

