Juan Antonio Nemi Dib, durante la administración de  Javier Duarte, ocupó diferentes cargos públicos, desde ser su  secretario particular hasta director general del DIF

 

Traspatio

Por Luis Pavón / @pavonlui

“En términos del servicio público, sé que esto me va a costar muy caro, sé que es un desprestigio”, Juan Antonio Nemi Dib, todólogo en el gobierno de Javier Duarte.

Y mire usted porque ese adjetivo fue director General del DIF, secretario en diferentes puestos dentro de la administración: particular del gobernador, Salud y Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública. Sí que sabía hacer de “todo” aunque los cargos asignados fueran polos opuestos.

El ex jefe de Nemi, Javier Duarte de Ochoa, está en la cárcel y, él anda en la búsqueda de un amparo para evitar que lo detengan.

Cuando fue director del sistema DIF de Veracruz, presidido por Karime Macías, esposa de Javier Duarte, se desviaron más de 41 millones de pesos en 2011, el primer año de administración.

Se utilizó el sistema de licitaciones para otorgar contratos a seis empresas que sólo existían en el papel, eran  fantasma.

Nemi Dib, reparte culpas y se lava las manos de todo lo ocurrido en la administración duartista. En mayo pasado le hice una entrevista, la cual le presento a continuación:

“Yo he hecho nunca nada ilegal. Específicamente en el DIF empezando la administración, el reglamento interior de la dependencia fue modificado y al director General se le quitaron todas las funciones patrimoniales.

En los dos años que estuve al frente del DIF no participé en una sola compra. Porque todas esas atribuciones de carácter patrimonial pasaron a la dirección de Administración y Finanzas, las cuales acordaban directamente con el gobernador y de manera extraordinaria con la presidenta del patronato”.

Pregunta (P): ¿El director administrativo era el señor Tarek Abdalá?

Respuesta (R): Sí, actualmente diputado. (En proceso de desafuero)

P: ¿Usted nombró a Tarek Abdalá?

R: No. Esos son nombramientos directamente del señor gobernador.

P: ¿Qué tanta injerencia tenía la señora Karime Macías en el DIF?

R: En todo lo operativo. En todo lo que tenía que ver con población vulnerable ella participaba mucho, con entusiasmo y compromiso.

P: ¿Usted se llegó a enterar que se hacían contratos con empresas fantasma?

R: No. Sólo tenía tiempo suficiente para hacer mi trabajo y atendía lo que me correspondía por ley.

P: ¿Por qué salió del DIF?

R: Porque el gobernador me pidió que fuese su secretario particular.

P: ¿Cómo era ser secretario particular de Javier Duarte?

R: Es que yo ya había tenido esa experiencia antes. La Secretaría particular en Veracruz tiene una connotación, es una especie de jefatura de gabinete porque no sólo administra la agenda del gobernador  sino que además, o hasta ese momento, administraba su oficina.

P: ¿De ahí se va a la Secretaría de Salud, cómo es que llega a esa posición?

R: Los servicios de salud necesitan administración. A mí el gobernador me destina con el propósito específico de poner orden en la administración de los servicios de salud, yo no fui a dar consulta.

En el tiempo que fui secretario, que no alcancé a cumplir los 18 meses, bajamos 40% la muerte materna.

P: ¿Esos logros se vieron empañados porque en 2012 ya había quejas de proveedores que no les pagaban créditos vía nómina, a usted le toca lidiar con eso?

R: El día que me pidieron mi renuncia yo dejé en caja tres mil 313 millones de pesos.

P: ¿Por qué no se le pagaba a los proveedores?

R: A los proveedores se les pagaba de acuerdo con los programas, no podía tomar dinero del proyecto de vacunación para pagarle a ellos, eso es un delito. Es peculado desviar recursos.

Esa fue la gran bronca que tuve y mi mayor conflicto, exigirle a la Secretaría de Finanzas del estado que nos diera el dinero que no llegó.

P: ¿Usted dijo que descubrió que había empresas fantasma en la Secretaría de Salud?

R: Simplemente nos encontramos con empresas que habían hecho facturas por servicios, que no solamente no se había prestado los servicios sino que además las empresas estaban en lotes baldíos, que no existían

Por supuesto, las denunciamos penalmente, ante la PGR y el gobierno federal.

P: ¿Usted le dice al gobernador lo que encuentra?

R: Claro

P: ¿Y qué le dice el gobernador (Duarte)?

R: Se pone furioso y me dice denuncia inmediatamente. Todo lo que hice lo consulté y él siempre me dijo: actúa conforme al derecho. Sé riguroso aplicando la ley y no vayas por ningún motivo a hacer concesiones a quienes hayan cometido delito. Puntualmente era su observación, siempre.

P: ¿Con lo que conoce hoy acerca de lo que ocurrió en la administración de Javier Duarte es muy difícil creer eso?

R: Qué hago. Es la verdad, qué más puedo hacer.

P: ¿Usted dice que lo cesan porque enfrentó a una mafia?

R: Creo que generé muchos problemas porque confronté a proveedores, al sindicato de trabajadores. Sobre todo porque llegué al nivel de la denuncia y exigencia de la no entrega de recursos por parte de la Secretaría de Finanzas a la de Salud.

P: ¿Pudo más la eficacia ante su jefe el gobernador?

R: Hay que preguntárselo a él. Estoy realmente satisfecho porque a pesar del desgaste, del desprestigio, de que usted venga con todo derecho haciendo su trabajo de reportero  y cumplir con su función de informar al cuestionar mi decencia y honorabilidad, la consecuencia de haber pasado por todo ese trance, a pesar de todo eso, se hicieron cosas maravillosas.

P: ¿Si dice que tuvo el desgaste de la Secretaría de Salud, por qué acepta cargo en Consejo de Seguridad Pública?

R: Por tres razones. La primera: Fernando Benítez Obeso (su sucesor en Salud) y, Ricardo Sandoval, el director de Administración de la primera parte en Salud, a quien yo cesé porque le encontré tres mil 300 millones de pesos en irregularidades y puse a disposición de la Contraloría, despidieron a casi mil empleados de la dependencia sólo por haber trabajado conmigo.

Porque después de ocho meses sin empleo, yo como jefe de familia, después de tocar puertas por todas partes habiendo dedicado mi vida a la administración pública y no encontrar opciones para garantizar a mi familia su subsistencia; y, la tercera, porque creí, con ingenuidad, que el gobernador realmente necesitaba de mis servicios y que realmente quería convertirme en un empleado útil de su gobierno.

He de confesar no me arrepiento de haber regresado al gobierno porque cumplí ayudando a muchas personas.

P: ¿Pero ya estaba cuestionada la administración para la que usted trabajaba?

R: Nadie se hubiera imaginado este desenlace. Si alguien hubiera sabido que esto pasaba, pues tendría que haber estado enfermo para poder involucrarse de manera voluntaria.

Sí la acepté, con esperanza, ilusión y muchas ganas de servir. Desde chamaco me he dedicado a la actividad pública.

Le aseguro, pero se lo garantizo Luis, que si yo hubiera tenido una percepción de estas cosas no estoy tan loco para involucrarme, así de simple.

El señor Ricardo Sandoval, el tipo al que destituí por el asunto de los tres mil 300 millones, fue nombrado nuevamente director de Administración el mismo día que a mí me cesaron y desde el día que llegó hasta que se fue, bueno hasta la fecha, ha generado una gran campaña de descrédito contra mí.

En términos del servicio público sé que esto me va a costar muy caro, es un desprestigio, muchas de las personas que me ven no me creen y tienen derecho, pero estoy diciendo la verdad, finalmente si ese es el precio lo asumo. Porque hay otra cosa, a mí nadie me engañó, nadie me dijo que me chupara el dedo, no culpo a nadie.

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