Las Serpientes
Por Arturo Luna Silva /@riva_leo
Algo ocurrió al interior del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) o López Obrador, el líder de esta organización, siempre engañó a los Yunques y una buena parte de la opinión pública con la posible postulación del ex rector de la Udlap, Enrique Cárdenas Sánchez.
Mientras se daba por hecho que Cárdenas era el candidato y había hasta quienes afirmaban que no se hicieran bolas, desde la Ciudad de México, El Peje optó por el senador ex perredista Luis Miguel Barbosa Huerta, hombre de vasta experiencia política para convertirse en el coordinador estatal de Morena, lo que es la antesala para la candidatura a Casa Puebla.
Barbosa, políticamente hablando, es mucho más hábil que Enrique Cárdenas Sánchez y con amplias tablas nacionales, luego de haber sido diputado federal y senador de la República; por cierto, de los consentidos de Gamboa y del régimen.
En lo personal, creo que las dos vertientes que planteo en el título de esta cabeza concurrieron, es decir, El Peje se guardó su carta real para Puebla y la protegió, además de que el ex rector no creció lo suficiente para convertirse en el candidato a la gubernatura.
Cárdenas era un buen perfil, pero hace 10 años, ahora el catedrático lucía fuera de cancha, ingenuo, bien intencionado, pero demasiado inocente, en un mundo donde los demonios, y no los ángeles, se encargan de hacer política.
No bastaron los apoyos del Yunque, disfrazado de “sociedad civil”, para hacer crecer al ex rector y además acercarlo a las bases de Morena, pese a que desde un inicio recibió el apoyo de diversos personajes como el propio Barbosa y el presidente municipal de San Pedro Cholula, José Juan Espinosa Torres.
En pocas palabras, el experimento del ex rector no dio el ancho y El Peje, taimado como es, optó por el senador Barbosa, lo cual tiene múltiples implicaciones e interpretaciones.
Luis Miguel es un político nato, de la vieja guardia, poco identificado con la sociedad civil, cuyo voto busca jalar López Obrador, pero muy bien relacionado en las altas esferas del poder y experto en jugar en las grandes ligas de la política y los medios nacionales.
Desde el arranque de la administración peñista, Barbosa siempre contó con el visto bueno y la aprobación de Los Pinos y de sus dos principales operadores: el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, y de Hacienda, Luis Videgaray Caso, quienes le abrieron las puertas de los medios de comunicación.
Barbosa fue piedra angular del Pacto por México, que dio paso a las reformas estructurales del presidente Peña; incluso, en los medios de comunicación el entonces senador perredista defendía los alcances de estas medidas.
Protegido por el poder de Los Pinos, Barbosa lo mismo hizo magistrada y luego consejera a su prima Claudia en Puebla, que propuso el fiscal de la Fepade, Santiago Nieto, el cual tiene hoy en jaque a Los Pinos, por el tema Odebrecht y sus aportaciones al PRI y a la campaña peñista.
Sus poderosos tentáculos con el Poder Judicial alcanzaron para evitar la destitución, por parte del Congreso, de la alcaldesa de Tehuacán, Ernestina Fernández La Mostra, lo cual evidenció también sus acuerdos con Bucareli.
En Puebla, Barbosa fue al inicio uno de los principales apoyos que tuvo el entonces candidato del PAN a la gubernatura en 2010, Rafael Moreno Valle, para sacar a Marín de Casa Puebla. Hay que señalar que también fue uno de los consentidos del nacido en Nativitas Cuautempan y por supuesto de Javier López Zavala, a quienes traicionó.
Como aliado del morenovallismo, obtuvo todo tipo de canonjías por parte de la administración estatal, obras, plazas y hacer diputados a sus cercanos como Eric Cotoñeto y Socorro Quezada.
Sin duda, la virtual llegada de Luis Miguel a la candidatura de Morena le da otro sabor a la contienda de 2018, algunos dirán que se la ponen más fácil al morenovallismo, otros dirán que Barbosa es más competitivo y mucho más complicado por el largo colmillo retorcido que tiene.
Esto es como el vaso, habrá quienes lo quieran ver medio vacío, otros lo querrán ver medio lleno.
Lo que yo creo es que todo va a depender de los grandes acuerdos cupulares a los que se llegue en 2018 para tratar de que el PRI siga en el poder; para nadie deben pasar desapercibidos, insisto, los nexos del senador, ahora del PT, con el círculo más cercano del presidente Peña, quien una y otra vez ha dejado en claro que como operador político es uno de los mejores.
