La Entrega

Por: Adrián Ruíz  / [email protected]

 

A partir de hoy el proceso electoral del país sólo será un distractor para el Campeonato Mundial de Futbol en Rusia, sumado a que México recibirá las migajas de la Copa para 2026; toda la atención se centrará en el balompié. Los restantes días de campaña pasarán a segundo plano.

A pesar de que los expertos y encuestadores dan por hecho que el arroz ya se coció a favor de ya saben quién, lo cierto es que la realidad se comprobará el 1 de julio. Si bien se requiere de algo extraordinario para revertir la situación, todo puede suceder el domingo electoral.

Lo desconcertante es la calma que prevalece en los altos mandos del gobierno federal y de quienes manejan los hilos de la política y rumbo del país, así como el contraste de nerviosismo en las filas de quien se maneja y actúa como presidente.

El mensaje tiene dos posibilidades. La más viable es que, en efecto, ocurra algo extraordinario, tanto como que la Selección mexicana llegue a la final en Rusia. Y la segunda es que ya aceptaron el cambio de estafeta con las respectivas negociaciones.

En el país de donde todo es posible están contempladas todas las situaciones posibles. Y las imposibles también.

Saben manejar las emociones y estados de animo de los mexicanos. De la misma manera, a través de la campaña mediática sobre la organización de Mundial de 2026 hacen creer a los millones de fanáticos que es una conquista extraordinaria.

En realidad se trata de un espejismo infantil donde los intereses de los dirigentes en la Federación Mexicana de Futbol y el dueño de Televisa, Emilio Azcárraga, serán los únicos beneficiados. La exhibición de cinismo de Decio de María y Azcárraga Jean con un abrazo, al conocer el veredicto, fue elocuente.

Aunque el gran ganón, como siempre, será Estados Unidos –qué casualidad–. Por algo el país vecino ofreció a la FIFA 11 mil millones de ganancias netas, a cambio de aceptar 48 selecciones de todo el mundo.

Por esa razón sólo permitieron los gringos que en México se realice la ridícula cantidad de 10 de los 60 juegos que se efectuarán. Las sedes de los partidos serán los estadios de Monterrey, Guadalajara y la capital mexicana; fueron relegados Puebla, Toluca y León, estadios donde se jugó el mejor Mundial de la historia: México 70.

¡Así están las cosas en nuestro México!

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