Por: Mario Galeana
A pesar de que la cúpula nacional de Morena ordenó su cancelación, grupos ligados al partido y al candidato Miguel Barbosa realizaron ayer una protesta en contra el supuesto fraude que permitió el triunfo de Martha Erika Alonso, gobernadora electa de Puebla.
Alrededor de 400 personas marcharon desde el Paseo Bravo hasta el Zócalo de la capital exigiendo el recuento de cada voto vertido en la jornada electoral del 1 de julio.
También acusaron que el triunfo de la candidata de la coalición Por Puebla al Frente (PAN-PRD-MC-CPP-PSI) representaba “la relección” del ex gobernador Rafael Moreno Valle, su esposo.
Entre los convocantes se encontraba el Movimiento Antirreeleccionista Poblano, cuyos integrantes están ligados a Miguel Barbosa Huerta, y la organización civil Voz Ciudadana, que dirige Luis Soriano Peregrina, ex aspirante a candidato a senador por Morena.
A la protesta también asistió David Méndez Márquez, quien fungió como vocero oficial de la campaña de Barbosa Huerta, candidato por la coalición Juntos Haremos Historia; además de Norberto Amaya Aquino, coordinador del Proyecto Nacional Ciudadano.
Ante la posibilidad de que fueran “infiltrados” por grupos de choque, los asistentes se adhirieron estampas fluorescentes en la ropa para distinguir a cualquier persona externa a la protesta.
Sin embargo, tanto la caminata como el mitin realizado en el Zócalo capitalino se realizaron sin incidentes.
Por la tarde del sábado, el presidente estatal de Morena, Gabriel Biestro Medinilla, dijo que contaba con información “fidedigna” de que el grupo en el poder había contratado “maleantes de otros estados para lastimar a la gente, para hacer destrozos”.
“Morena no está convocando a la marcha, pero no tenemos derecho a prohibir que la gente vaya. Sólo queremos advertir a la gente que tenga mucho cuidado”, dijo.

El partido obradorista se deslindó de la realización de la marcha por órdenes de la dirigencia nacional de Morena, que, a través de Tatiana Clouthier, jefa de campaña de López Obrador, anunció que el instituto político preservaría la calma en el estado.
