Sin Derecho de Réplica
Por: Alberto Rueda / @AlbertoRuedaE
No cabe duda que algunos ayuntamientos están haciendo del Año de Hidalgo una practica común al encontrarse ya en el ocaso de sus administraciones.
Tal es el caso del municipio de Cuautlancingo, el quinto más importante del estado por su ubicación geográfica en la zona conurbada, con el corredor industrial mas grande y la empresa automotriz de mayor peso en el país.
No es necesario abrir toda la caja de pandora, solo basta en enfocarnos por esta ocasión en la direccion de medio ambiente encargada, entre otras cosas, de la recolección de la basura.
El titular del área es un personajazo, como sacado de la película de Luis Estrada, "La Ley de Herodes"; es un "varguitas" cualquiera.
Dicho funcionario se llama Jesús Silviano Piri Soto y a pesar de negarlo, ofendiendo la inteligencia de los ciudadanos, maneja uno de los presupuestos más nutridos de la administración.
Anualmente se le asignó en promedio 13 millones 121 mil 798 pesos con 15 centavos. Esta nada despreciable suma se debió destinar, entre otros, para el mantenimiento en general de los seis camiones de basura; seis para una gran demanda del servicio.
No se quiso adquirir mas unidades, porque obvio, nuestro personaje prefirió "ahorrárselo". Estas unidades fueron adquiridas en trienios pasados, ninguno en la de Felix Casiano, alcalde de dicha demarcación.
Los gastos exorbitantes se concentraron primordialmente en combustible, compra de lubricantes, aditivos y reparaciones que con sobre costos se asignaron a 5 talleres proveedores consentidos.
De acuerdo con documentos en poder de este reportero, la dirección que dirige Piri Soto revelan los costos por encima de la oferta en el mercado tanto en la adquisición de insumos, así como en caprichos o despilfarro en dicha área.
Lo anterior a pesar que la dirección que dirige este funcionario es una unidad administrativa que recauda ingresos por diferentes permisos.
Hace pocos días, habitantes de diversas colonias de Cuautlancingo se quejaron por deficiencias en la recolección de basura.
De forma sorpresiva, dejaron de pasar los camiones recolectores. De recorrer las colonias tres veces por semana, no prestaron el servicio hasta por dos semanas (de acuerdo a lo dicho por los vecinos) acumulándose y haciéndose mas grandes las montoneras de desechos, provocando mal olor y un foco de contaminación.
Acudimos con el director de ecología y medio ambiente Jesús Silviano Piri Soto, un tipo caracterizado por su gran bigote y su inseparable gorra.
No acostumbra a saludar ni despedirse, como lo haría cualquier persona con un poco de educación.
Nuestra presencia como comunicadores le incomodó a todas luces. Preguntó el motivo por el que estábamos ahí.
Le mencionamos sobre las recurrentes quejas por la falta de recolección de la basura a lo que el Varguitas de Cuautlancingo respondió: "ah que gente, siempre quejándose de lo mismo, ni aguantan nada".
Esa fue la diplomática respuesta de un funcionario que ha aumentado su patrimonio a costa de los impuestos de los ciudadanos.
Sobre esta respuesta hay al menos 4 testigos presenciales.
Después se encargó de negar lo que nosotros habíamos atestiguado.
A pesar de las evidencias, minimizó las quejas de los habitantes de este municipio en varias de sus colonias.
Posteriormente supimos, por testimonios de trabajadores del área y de algunas juntas vecinales, que el trato de este funcionario siempre es déspota, sitiándose influyente y protegido.
Lo confirmamos tras buscar al alcalde de este municipio; la respuesta fue el silencio cómplice.
Ese es el nivel de los servidores públicos de Cuautlancingo.
Lo bueno: ya se van; lo malo: se van no sin antes aplicar el Año de Hidalgo.
