El diagnóstico fue realizado entre ONU Mujeres y la comuna capitalina, durante el año pasado, a través de encuestas
Por: Guadalupe Juárez
Piropos ofensivos, palabras despectivas, miradas lascivas, manoseos, fotos sin su consentimiento, persecuciones y agresiones sexuales son algunos de los actos violentos que padecen las mujeres en las calles, mercados y en unidades del transporte público de la capital poblana.
Así lo indica el diagnóstico realizado entre ONU Mujeres y el Ayuntamiento de Puebla, elaborado el año pasado a través de encuestas aplicadas a los habitantes de la Angelópolis, así como grupos focales en los que participaron las víctimas que han experimentado el acoso en espacios públicos.
En los resultados, la mayoría de los agresores son hombres desconocidos para la víctima. En este sentido, uno de cada cinco encuestados varones reconoció haber mirado morbosamente a las mujeres, uno de cada 10 haber dicho un piropo ofensivo o palabras despectivas.
En tanto, 4.1% aceptó haber tomado fotos sin permiso, 2.7% tocar los genitales de alguien más y 1% manoseó o recargó el cuerpo con intenciones de carácter sexual, inclusive eyacularon frente a una mujer.
De los lugares identificados en donde las mujeres son acosadas sobresale el Corredor 5 de Mayo, en el mercado del mismo nombre ubicado en el Centro Histórico, donde 65% de las víctimas se encontraban en alguno de los negocios; el resto fue agredidas en menos proporción cuando estaban en las esquinas, trayectos o alrededores de la zona.
El transporte público es otro de los puntos donde se presentan los casos, sobre todo en la Línea 2 de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA), donde las usuarias revelaron haber experimentado 90% de las acciones donde los agresores eyaculan frente a ellas dentro de los vagones y otras más graves, en los cuales detallan que fueron obligadas a tener relaciones sexuales al interior de las unidades.
Los piropos ofensivos, por lo regular, los reciben cuando las usuarias están en las estaciones o en los alrededores.
Horas violentas
El diagnóstico también arrojó los horarios donde las mujeres son más atacadas. Por ejemplo, en el caso de los corredores turísticos 80% de los eventos de acoso sexual se registran entre las 17:00 y 18:00 horas, en los mercados entre las 8:00 y 10:30 horas, mientras que en el transporte público se presentan entre las 17:00 y 20:00 horas.
El estudio concluye con que es inevitable la violencia sexual contra las mujeres poblanas al experimentar a diario distintas formas de acoso sexual, desde comentarios obscenos, nalgadas, roces corporales e insinuaciones, cuya cotidianidad dificulta su reconocimiento y lo naturaliza.

