Científicos de ambos países fabricaron un prototipo de máquina de destilación alimentada por energía solar que desaliniza el agua en zonas áridas.

 

Por: Redacción

Fotos: Archivo/Agencia EsImagen

Científicos mexicanos y estadunidenses desarrollaron un prototipo de máquina de destilación alimentada por energía solar que desaliniza el agua en zonas áridas.

La tecnología la desarrollaron especialistas de las universidades de Michigan (Estados Unidos) y de Sonora, y responde a la necesidad de pueblos y ciudades localizados en áreas áridas costeras en el mundo donde el acceso al agua potable es escaso.

El prototipo desarrollado puede destilar 150 litros por día y su capacidad puede ampliarse hasta tres mil litros de agua por día. Eso equivale a cinco camiones cargados de agua dulce y una solución mucho más ecológica al problema de acceso insuficiente al agua potable.

En un comunicado emitido por la Universidad de Michigan, se informó que el equipo tecnológico se diseñó para Tastiota, un pequeño pueblo en el desierto de Sonora.

 

Agua potable y energía solar

Después de que el agua ha sido destilada, detalla la institución, queda salmuera (agua con una concentración de sal disuelta superior al 5%) que puede convertirse en sal y ser comercializada, creando así una economía circular.

José Alfaro, profesor de la Escuela para el Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Universidad de Michigan, explicó que el equipo de investigación en el que participan alumnos de posgrado buscó una solución sostenible a los problemas de escasez de agua en las comunidades costeras, donde las condiciones áridas, altas temperaturas y disminución de precipitaciones agravan el problema.

En 2017, el grupo científico desarrolló un proceso que están patentando para eliminar la sal de las fuentes locales de agua mediante el aprovechamiento de la radiación solar para alimentar una tecnología de desalinización innovadora.

Los primeros análisis indican que la combinación de energía solar concentrada y destilación en una sola etapa proporcionará una solución rentable y fácil a los problemas de escasez de agua.

Uno de los alumnos participantes en el equipo es Pablo Taddei, originario de Hermosillo donde, como muchas comunidades costeras, ha experimentado una grave escasez de agua debido a la contaminación salina de los pozos que se agrava por la baja precipitación de la región.

 

Potencial comercial

El prototipo tecnológico desarrollado se construyó y se puso a prueba con la ayuda de la Universidad de Sonora. “Sus profesores y estudiantes han sido clave en nuestra capacidad para desarrollar el proyecto y, lo más importante, en su armado”, afirmó el académico José Alfaro.

Los especialistas informaron que uno de sus propósitos es comercializar la tecnología en comunidades de África Occidental, Lima, Perú, y a lo largo de la costa en Chile.

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