Por: Guadalupe Juárez

A pesar del llamado de la líder nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, de cerrar el diálogo con las autoridades salientes en Puebla, el próximo delegado del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Rodrigo Abdala Dartigues, reconoció que tendrá que reunirse con José Antonio Gali Fayad antes de terminar su administración.

“En su momento sí (me reuniré). Tenemos que hacerlo (…) necesitamos datos y necesitamos esa colaboración con el gobierno actual”, dijo.

Lo anterior,ya que tendrá que hacer un diagnóstico de la entidad en el cual determinen dónde destinarán los recursos –por citar algunos– a los adultos mayores y jóvenes.

Abdala Dartigues reiteró que el objetivo de su nombramiento no es suplantar la figura del gobernador, sino coordinarse y trabajar de la mano con él en la entrega de los recursos federales y apoyos de programas sociales, para evitar que sean utilizados como medio de coerción durante los comicios.

“Tenemos que trabajar de la mano, tampoco nos queremos asumir como los absolutos; habrá coordinación, tiene que haber. En el caso de que no haya, nosotros tenemos que avanzar sí o sí, lo queremos hacer de manera entrelazada”, apuntó.

No obstante, el diputado federal aseguró respaldar a su partido contra el presunto fraude en los comicios locales, aunque dijo no desconfiar de las autoridades electorales.

Culpa a mesas directivas de casillas por actas ilegibles

En el discurso de un posible fraude en las elecciones a gobernador, Abdala Dartigues responsabilizó a los presidentes de las mesas directivas de las casillas de no entregar las actas legibles a representantes de la coalición.

Aseguró que el día de los comicios, estos no les entregaban las copias de las actas, si no recibían las listas nominales, lo cual calificó de ilegal.

“Puede existir que el partido conserve las listas nominales y después las entregue en paquetes, y hubo la indicación de que no dieran las actas si no entregaban las listas”, agregó.Por lo tanto, aceptaron los documentos, aunque fueran ilegibles.

Sin embargo, reconoció que sólo cubrieron 87% de las casillas en el estado, de las cuales en la mitad –acusó– hubo esta situación.

Respaldó la teoría de un fraude, pues dijo que con los otros cargos de elección popular los secretarios de las mesas directivas de las casillas entregaron todas las actas legibles.

Pese a eso, consideró que no significa un foco rojo para Morena en la actuación de sus representantes.

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