Aumentar frecuencia en el paso de las unidades, trato de los choferes y garantizar la seguridad en el traslado, son las solicitudes de algunos usuarios.
Por: Ilse Contreras
Aumentar la frecuencia con la que pasan las unidades, el trato de los choferes, así como garantizar la seguridad en el transporte público, por ejemplo, a través de GPS, son las exigencias de algunos usuarios por el posible aumento en las tarifas.
Al entrevistar a algunos usuarios, estos indicaron que en promedio pagarían de uno a tres pesos más de lo que cuesta; no obstante, refirieron que, pese a ser conscientes del incremento a la gasolina, la medida afectaría considerablemente sus bolsillos.
Por ejemplo, aunque a Mariel Martínez le afectaría el incremento, no está en desacuerdo, ya que el precio de la gasolina sigue subiendo, pero manifestó que estaría dispuesta a pagar hasta un peso más.
La mujer de 25 años consideró esencial que las unidades sean cómodas, que el conductor tenga una apariencia “impecable” y que tengan un trato respetuoso hacia los pasajeros.
“Al subir, que esté impecable la unidad, los asientos cómodos, que no sea una unidad vieja; también el trato que da el conductor; a mí me interesa mucho el respeto, un ‘buenos días’, que te responda, la educación ante todo; eso llama la atención”, apuntó
En cuestión de seguridad, se manifestó a favor de que la mayoría de las unidades cuenten con botón de pánico para evitar robos y el acoso hacia las mujeres.
“Es una buena estrategia pero depende de cómo te hayan educado, porque con eso no vas a limitar a los pervertidos, tal vez un poco, porque cuando dices ‘me está acosando’ y lo pones evidencia, ya no son tan descarados y lo van a pensar dos veces”, dijo.
Para Isalen Odilón también es esencial que el transporte esté en buen estado, pues la mayoría de las unidades están desgastadas, viejas y con falta de mantenimiento; que los choferes estén capacitados y sepan conducir, a fin de no provocar accidentes.
Sin embargo, dijo que sólo pagaría 50 centavos más y sugirió que las unidades cuenten con aire acondicionado, pues con el hacinamiento es insoportable el calor.
Alejandro Cruz, de 24 años, coincidió en que los conductores deben ser más amables y respetar las paradas que solicitan los usuarios, ya que –refirió– hay quienes los bajan tres calles después y “ahí empiezan los problemas”.
En cuanto a la seguridad, sugirió que más patrullas recorran las rutas cada cinco minutos, a fin de llegar a tiempo ante una alerta.
“Si ya voy a pagar más, también que arreglen las calles por donde pasan, porque luego vamos brincando; están bien feas, llenas de baches”, señaló.
Helen, por ejemplo, utiliza el transporte público cinco veces al día para trasladarse de su casa, en Cholula, a Ciudad Universitaria de la BUAP, y luego a la Facultad de Medicina, por lo que no consideró necesario el aumento.
“Sé que la gasolina sube, pero al entrar muchos chicos a la escuela, yo digo que cubrirían bien sus tarifas los choferes lo de la gasolina y pagar la cuenta”, por lo que, en caso de ser un hecho, máximo pagaría nueve pesos.
También dijo que son necesarias más unidades de las rutas y que pasen a horas más tarde, en calles mejor iluminadas y transitadas, con el fin de evitar los robos.
