Los mercados, las calles y las unidades del transporte público son, entre otros, los sitios donde las poblanas son más vulneradas, revela un estudio de ONU-Mujeres y el municipio.

Por: Ilse Contreras

En lo que va del año, las denuncias por acoso sexual en el estado han incrementado 166% al pasar de 30 a 80 casos, en comparación con los primeros siete meses de 2017.

De acuerdo con datos de la Fiscalía General del Estado, reportados al Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), Puebla capital concentra la mayor incidencia, ya que cinco de cada 10 casos que ocurren en el estado suceden en el municipio.

Las mujeres en la ciudad han dejado de ver este delito como algo normal, ya que es donde más se ha denunciado, con 45, le siguen Tehuacán y Teziutlán con cuatro cada uno; Atlixco y Amozoc con tres y Ajalpan, San Andrés Cholula e Izúcar de Matamoros con dos casos cada uno.

Entre las demarcaciones que sólo han reportado un caso, durante los primeros siete meses de 2018, están: Acajete, Cuautlancingo, Huejotzingo, San Martín Texmelucan, San Pedro Cholula, Tlatlauquitepec y Zoquitlán.

El año pasado cerró con 63 carpetas de investigación abiertas por acoso sexual, siendo junio y noviembre los meses con mayor incidencia.

En lo que va de 2018, por hostigamiento sexual 18 mujeres han denunciado haber sido víctimas de este delito; el mismo número de casos se registró, pero durante todo 2017.

Sobre este delito, el municipio de Puebla, de nueva cuenta, concentra el mayor número de casos, 13, lo que significa 75% de los ilícitos clasificados contra la libertad y la seguridad sexual.

Le siguen Cuautlancingo, Huejotzingo, San Andrés y San Pedro Cholula y Zacatlán con un caso cada uno.

Desde mediados de agosto, las miradas lascivas, los tocamientos, las expresiones verbales denigrantes en la calle, exhibicionismo corporal, masturbación en espacios públicos, la insinuación de favores sexuales, tomar fotografías sin consentimiento y mostrar videos o fotos pornográficas son acciones que se castigarán en la capital poblana.

Lo anterior, ya que el Ayuntamiento de Puebla aprobó que el acoso callejero sea sancionado con una multa que va de los 800 a los ocho mil pesos y 36 horas de cárcel con sesiones obligatorias a talleres de nuevas masculinidades.

De acuerdo con un estudio realizado por ONU-Mujeres y el municipio, las calles, mercados y unidades del transporte público son los espacios donde las poblanas son víctimas de palabras despectivas, manoseos, persecuciones y hasta agresiones sexuales.

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